Facebook Twitter Google +1     Admin

Se muestran los artículos pertenecientes a Julio de 2014.

Diarreas, Rotavirus...

20140704044343-10525613-662613073821112-4630039205320221593-n.jpg

 

 

 

04/07/2014 00:43 hospnifviano Enlace permanente. sin tema No hay comentarios. Comentar.

Mutismo:

Indicios para identificar si un niño padece mutismo y de qué tipo

07/07/2014

El mutismo es un trastorno que afecta al habla de los niños. Cuanto más pequeños sean cuando se les detecte, más probabilidades hay de tratarlos con éxito. Existen varios tipos de mutismo.

El concepto de mutismo tiene su origen en el latín mutus, término que hace referencia a la mudez, es decir a la suspensión del habla por parte de un individuo.

Las personas que sufren de mutismo se mantienen en silencio ante determinadas situaciones; las causas de este silencio pueden ser varias y se activan de forma voluntaria o como consecuencia de una condición que escapa a su control.

En función de cuáles sean las competencias concretas afectadas del niño, el mutismo se puede clasificar en dos tipos. A la vez, cada uno de estos puede dividirse en dos subtipos.

1. Retraso en la aparición del lenguaje

Pueden observarse dos variantes:

  • Retraso puro del habla. Es el trastorno que afecta a un niño cuando presenta poca madurez en las habilidades motoras del habla (tartamudea, realiza alteraciones fonéticas, no pronuncia bien ciertas letras, etc.).
  • Retraso simple del lenguaje. Es un poco más amplio que el del punto anterior, ya que las confusiones del pequeño no sólo pueden ser tipo fonético, sino también semántico, morfológico, etc.

2. Mutismo adquirido.

En este tipo se incluyen dos subtipos diferenciados:

  • Mutismo total. Cuando el niño padece una desaparición total del lenguaje hablado. Puede ser progresiva o repentina. Se trata sin duda del tipo más grave de mutismo, y puede estar relacionado con trastornos psiquiátricos, como por ejemplo depresión.
  • Mutismo selectivo o electivo. El habla del pequeño queda inhibida completamente, pero sólo en determinadas situaciones sociales, como por ejemplo la escuela. El niño sigue teniendo una total comprensión del lenguaje. Muchos de estos casos se dan, por ejemplo, ante ciertos maestros o ante desconocidos.

Uno de los problemas importantes que puede conllevar el mutismo es la timidez excesiva, y finalmente, el aislamiento social.

Es importante, por lo tanto, tratarlo con la ayuda de un especialista si observamos que empiezan a darse este tipo de situaciones. Otras complicaciones que pueden aparecer son el fracaso escolar o la incomprensión por parte de compañeros.

¿Cómo detectar si tu hijo padece mutismo?

Síntomas de este trastorno son la timidez excesiva, el aislamiento social, el retraimiento, el rechazo escolar, que le notes algún rasgo compulsivo, temperamento inestable, encopresis (se hace sus necesidades encima), enuresis (mojan la cama) y conductas de negativismo.

Es por estos motivos que se puede complicar y traducirse en fracaso escolar o en que tu hijo sea víctima de sus compañeros

Además, pueden presentarse otros síntomas como:

  • Dislalias: dificultad para pronunciar algunos fonemas, ya sea por ausencia o alteración de algunos sonidos. 
  • Disglosias: trastorno de la articulación de los fonemas debido a deformaciones anatómicas.
  • Rinolalias: omisión de algunos sonidos vinculada a un timbre nasal de la voz.

Factores que predisponen al mutismo

Aunque no hay una sola causa concreta de mutismo, se conocen algunos factores que predisponen a él:

  • La familia sobreprotege al pequeño, o se preocupa en exceso por él.
  • Recibe poca estimulación para desarrollar el habla.
  • El niño ha vivido problemas familiares en el hogar.
  • El pequeño tiene que asumir una situación de bilingüismo sin toda la integración necesaria.
  • Algún trastorno parcial del habla puede conducir al niño a ser mudo.
  • El pequeño padece un retraso en el desarrollo, o ha sufrido algún trauma.
  • La llegada a la escuela, u otras situaciones que le provoquen ansiedad.
  • La hospitalización

La mayoría de los niños que padecen mutismo es de los tipos adquirido y selectivo.  En general, y siempre que el niño sea aún pequeño y no haya pasado mucho tiempo desde que se inició el trastorno, el pronóstico es favorable.

  No obstante, la desmutización (como se le conoce al tratamiento) es laboriosa y requiere la colaboración de todos: especialista, padres, maestros y compañeros, pues poco a poco deberá ir interactuando con todos ellos.

Se considerará que la desmutización se ha llevado a cabo con éxito cuando el niño interactúe espontáneamente con su entorno y responda con naturalidad a las preguntas que se le formulen, en una voz elevada y clara.

Factores que diferencian el mutismo de otros trastornos

Cabe añadir que en el mutismo la alteración más grave es la ausencia del habla. En cambio, debe diferenciarse de otros trastornos en los que también se presentan dificultades para hablar.

El retraso mental grave, la disfasia (dificultad para hablar y entender el discurso hablado) o el trastorno profundo del desarrollo son algunos ejemplos. También la depresión, el negativismo, la fobia social y el trastorno por evitación en la infancia o adolescencia. 

Acceso al documento original:

Martín Gómez, A. El mutismo. FAMIPED. Familias, Pediatras y Adolescentes en la Red Volumen 7. Nº1. 2014.

 

 

10/07/2014 16:49 hospnifviano Enlace permanente. Enlaces de interes No hay comentarios. Comentar.

Infecciones en Lactantes

20140710205955-radiolped.jpeg
MARCADORES DE INFECCIONES BACTERIANAS EN LACTANTES. Niños febriles < 90 días de vida. El diagnóstico en este grupo de edad es un desafío debido a su alta prevalencia y a la ausencia de signos y síntomas específicos para diferenciar una infección bacteriana severa de una infección viral simple.

El manejo de los lactantes febriles < 90 días de vida generó mucha
controversia y debate durante las últimas décadas. Mientras que la mayoría de estos niños no tendrán más que una infección viral leve, existe una minoría importante en la que se diagnostica una infección bacteriana severa (IBS) con una prevalencia del 10 al 14%. El diagnóstico en este grupo de edad es un desafío debido a la alta prevalencia de IBS y a la ausencia de signos y síntomas específicos para diferenciar una IBS de una infección viral simple.

*Acceda al artículo completo exclusivo para profesionales registrados en IntraMed: http://www.intramed.net/84442

 

10/07/2014 16:59 hospnifviano Enlace permanente. sin tema No hay comentarios. Comentar.


Blog creado con Blogia. Esta web utiliza cookies para adaptarse a tus preferencias y analítica web.
Blogia apoya a la Fundación Josep Carreras.

Contrato Coloriuris