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Se muestran los artículos pertenecientes a Marzo de 2013.

Adenoides

A menudo, se habla de las adenoides y las amígdalas al mismo tiempo. Puedes verte las amígdalas en la parte posterior de la garganta, pero ¿dónde tienes las adenoides? En realidad, ¿qué son las adenoides? Averigüémoslo.

¿Qué son las adenoides?
Las adenoides (o vegetaciones) son masas grumosas de tejido esponjoso que ayudan a proteger a los niños contra las enfermedades. Se encuentran en la parte posterior de la cavidad nasal y por encima del paladar.
Aunque puedes verte las amígdalas fácilmente si te paras frente a un espejo y abres bien la boca, no puedes verte las adenoides de este modo. El médico debe usar un visor especial para dar una mirada a las adenoides. Además, puede tener una idea de su tamaño con una radiografía de tu cabeza.
Al igual que las amígdalas, las adenoides ayudan a que tu cuerpo se mantenga sano al atrapar las bacterias y los virus dañinos que inhalas o tragas. Las adenoides también contienen células que fabrican anticuerpos para ayudar a tu cuerpo a combatir las infecciones.
Las adenoides realizan un trabajo importante para los bebés y los niños pequeños como las encargadas de luchar contra las infecciones. Sin embargo, se vuelven cada vez menos importantes cuando un niño crece y el cuerpo desarrolla otras formas de combatir los gérmenes.
Habitualmente, las adenoides se encogen después de los 5 años y, en la adolescencia, suelen desaparecer
Los niños operados de las amígdalas y los adenoides no sufren ninguna disminución de la inmunidad.

Los problemas más comunes que afectan las amígdalas y las adenoides son las infecciones repetidas de la garganta o del oído y la hipertrofia u obstrucción significativa que causa problemas de la respiración o la deglución.

Asimismo, los abscesos alrededor de las amígdalas, la amigdalitis crónica y las infecciones de las cavidades dentro de las amígdalas que producen materia cremosa y maloliente pueden afectar las amígdalas y los adenoides, dejándolos adoloridos e hinchados. Aunque poco frecuentes, puede haber tumores en las amígdalas.

Fuente: American Academy of Otolaryngology-Head and Neck Surgery 2012
www.orlpediatra.net
Foto: A menudo, se habla de las adenoides y las amígdalas al mismo tiempo. Puedes verte las amígdalas en la parte posterior de la garganta, pero ¿dónde tienes las adenoides? En realidad, ¿qué son las adenoides? Averigüémoslo.  ¿Qué son las adenoides? Las adenoides (o vegetaciones) son masas grumosas de tejido esponjoso que ayudan a proteger a los niños contra las enfermedades. Se encuentran en la parte posterior de la cavidad nasal y por encima del paladar. Aunque puedes verte las amígdalas fácilmente si te paras frente a un espejo y abres bien la boca, no puedes verte las adenoides de este modo. El médico debe usar un visor especial para dar una mirada a las adenoides. Además, puede tener una idea de su tamaño con una radiografía de tu cabeza. Al igual que las amígdalas, las adenoides ayudan a que tu cuerpo se mantenga sano al atrapar las bacterias y los virus dañinos que inhalas o tragas. Las adenoides también contienen células que fabrican anticuerpos para ayudar a tu cuerpo a combatir las infecciones. Las adenoides realizan un trabajo importante para los bebés y los niños pequeños como las encargadas de luchar contra las infecciones. Sin embargo, se vuelven cada vez menos importantes cuando un niño crece y el cuerpo desarrolla otras formas de combatir los gérmenes. Habitualmente, las adenoides se encogen después de los 5 años y, en la adolescencia, suelen desaparecer  Los niños operados de las amígdalas y los adenoides no sufren ninguna disminución de la inmunidad.  Los problemas más comunes que afectan las amígdalas y las adenoides son las infecciones repetidas de la garganta o del oído y la hipertrofia u obstrucción significativa que causa problemas de la respiración o la deglución.  Asimismo, los abscesos alrededor de las amígdalas, la amigdalitis crónica y las infecciones de las cavidades dentro de las amígdalas que producen materia cremosa y maloliente pueden afectar las amígdalas y los adenoides, dejándolos adoloridos e hinchados. Aunque poco frecuentes, puede haber tumores en las amígdalas.  Fuente: American Academy of Otolaryngology-Head and Neck Surgery 2012 www.orlpediatra.net
08/03/2013 19:27 hospnifviano Enlace permanente. Enlaces de interes No hay comentarios. Comentar.

Sangrado por la nariz

Un problema de salud frecuente en niños

Hemorragias nasales, ¿qué hacer si el niño sangra por la nariz?

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Un problema de salud frecuente en niños: Hemorragias nasales, ¿qué hacer si el niño sangra por la nariz?

¿Por qué se producen?

Si mi hijo tiene hemorragias frecuentes debo…

  • Es conveniente que consultes el problema de tu hijo con su pediatra antes de que llegue a tener anemia y que también le vea un otorrinolaringólogo infantil.
  • Si este especialista no encuentra nada anómalo y el niño sigue teniendo hemorragias frecuentes, habría que hacerle unos análisis de sangre para ver si su coagulación es normal.

Autor: Florencio de Santiago, pediatra.

23/03/2013 12:09 hospnifviano Enlace permanente. sin tema No hay comentarios. Comentar.

Desmayos

Tomamos una serie de episodios de salud infantil de una interesante página: (serpadres.es) en afan de mostrar los criterios que apoyamos desde aquí para la comunidad bandeña y alrededores.

El desmayo se produce cuando de repente al cerebro le llega menos cantidad de sangre y oxígeno, debido, por lo general, a una bajada súbita de presión arterial.

La tensión puede descender de manera brusca por una sensación dolorosa, un estado de ansiedad, estar en medio de una aglomeración de gente o por un calor agobiante, quizá es esto último lo que le pasó a tu hija.

El síncope sule durar muy poco, aunque a los padres ese rato se nos hace eterno. El pequeño recobra la conciencia en unos segundo, fija la mirada, no sabe qué le ha pasado  y solo recuerda las sensaciones previas: que tenía visión borrosa, debilidad y sudoración.

Has hecho muy bien en llevar a tu hija al médico tras el desmayo. A veces el doctor pide un análisis para ver si sufrió una hipoglucemia (bajada de azúcar) que lo justifique. Por lo general, el pequeño está bien, y todo se queda en un susto que pronto se olvida. Pero, en caso de duda, o si el desmayo se repite, el médico envía al pequeño al neurólogo o al cardiólogo, para descartar otros problemas.(Dr. F. Santiago)

23/03/2013 12:17 hospnifviano Enlace permanente. Enlaces de interes No hay comentarios. Comentar.

Dolor de cabeza

No es peligroso

Dolor de cabeza: ¿debemos preocuparnos?

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No es peligroso: Dolor de cabeza: ¿debemos preocuparnos?

Lo que antes se pasaba descansando ahora es motivo de consulta. ¿Consultamos solo porque nos preocupamos más, o es que ahora a los niños les duele más la cabeza?

Nos preocupamos más, pero también les duele más a menudo y por nuevas razones relacionadas con nuestro estilo de vida.

¿Por qué nos agobia?

Ahora pensamos en la posibilidad de que haya "algo malo" mucho más de lo que se hacía antes. Además, han aumentado los dolores de cabeza debido sobre todo al incremento del estrés en las familias y en el entorno del niño.

Finalmente, por la falta de tiempo no siempre tenemos una relación de confianza con el pediatra de nuestro hijo. Ante un dolor de cabeza crónico esta relación puede ser la diferencia entre sentirnos tranquilos y confiados con su diagnóstico o vivir cada episodio con ansiedad. A veces unas palabras pueden calmar más que cualquier medicina.

Existen básicamente dos tipos de dolor de cabeza: el dolor agudo, que es breve, y el dolor subagudo o crónico, que se repite. ¿Por qué se producen?

Dolor agudo

Es el clásico dolor de cabeza que acompaña a un resfriado, a una gripe o a cualquier otra enfermedad viral. La gran mayoría de las cefaleas agudas son benignas.

  • Causas: suele estar causado por una infección o un trastorno digestivo.
  • Cómo tratarlo: al ser uno más de los síntomas de una infección viral, desaparece tratando la enfermedad. Si el dolor de cabeza es muy fuerte, se le puede dar al niño el analgésico que toma normalmente.
  • Signos de alerta: en muy raras ocasiones esta cefalea esconde algo más grave. No obstante, nos mantendremos alerta cuando el dolor vaya acompañado de un gran decaimiento del niño, una fiebre que no baja con el antitérmico habitual y de síntomas alarmantes, como alteraciones motoras o de la conciencia.

Dolor crónico

Es un dolor de cabeza que aparece regularmente en la vida del niño, desencadenado por determinados factores. En general no acompaña a ninguna otra enfermedad, y es el que más nos suele preocupar. Hay dos tipos de dolores crónicos: la migraña y la cefalea tensional.

1. La migraña

  • Síntomas: es un dolor de cabeza generalmente pulsátil que suele ir acompañado de vómitos, mareo y dolor abdominal.
  • Causas: las migrañas tienen un componente genético muy importante, y no siempre podemos saber qué las desencadena. A los niños con migrañas les afecta el estrés, la falta de sueño, el consumo de ciertos alimentos, y en algunas niñas los cambios hormonales al llegar a la pubertad.
  • Cómo tratarla: hay acciones que aliviarán mucho a nuestro hijo durante la migraña.
    1. Descansar en una habitación limpia, fresca y semioscura. Posiblemente le molestarán la luz y los sonidos.
    2. Respirar despacio y relajarse.
    3. Un paño húmedo sobre la frente también puede aliviarle en ciertos casos.
    4. Permitirle descansar o dormir el tiempo que necesite, sin mostrar ansiedad.
  • Cuando el niño note los primeros síntomas hay que darle la medicina prescrita por el médico sin esperar a que vaya a más. Muchos niños pueden prever que van a tener migraña porque un rato antes empiezan a sentir ciertos síntomas. Es lo que llamamos auras: ven las cosas borrosas, destellos o puntos negros. También se perciben más intensamente ciertos colores.
  • Signos de alerta: Estaremos alerta si el dolor:
    1. Se mantiene en el tiempo, por ejemplo, suele durar siete horas, pero lleva ya dos días.
    2. Es creciente, en lugar de disminuir.
    3. Se acompaña de otros síntomas.

2. La cefalea tensional

La cefalea tensional afecta ahora a más niños por un exceso de estrés, que provoca tensión y dolor en los músculos del cuello. Es más habitual en épocas de exámenes y cuando hay nerviosismo en casa.

  • Síntomas: el dolor es fijo, opresivo y molesto, aunque también puede presentarse como pulsátil. No suele acompañarse de vómitos, como la migraña.
  • Causas: la causa más habitual es un exceso de tensión, física o emocional, que afecta a los músculos del cuello y generan dolor de cabeza. Suele aparecer en periodos fijos del año que suponen un estrés para el niño.
  • Cómo tratarla: el descanso y la relajación son las pautas indispensables cuando el dolor de cabeza se debe a la tensión nerviosa.
    1. Cuando aparece seguiremos las mismas pautas que con la migraña.
    2. Puesto que puede tratarse de la manifestación de una tensión de fondo, revisaremos nuestro estilo de vida y las posibles dificultades por las que puede estar pasando nuestro hijo.
    3. Debemos evitar los excitantes (bebidas de cola, etc.) y repasar el día a día del niño: ¿demasiadas actividades extraescolares, horarios muy ajustados, ansiedad en casa?
    4. Revisar nuestra forma de vida, muchas de las tensiones de los niños son las nuestras, y aprender a tomarnos la vida con más calma.

¿Y si se debe a un problema de la vista?

Los problemas de visión pueden causar dolor de cabeza debido al sobreesfuerzo que implican para los músculos de los ojos.

  • El astigmatismo requiere un mayor esfuerzo de acomodación y el que genera dolores de cabeza más persistentes.
  • La miopía, sin embargo, puede presentarse con cefalea, pero ésta desaparece fácilmente con el descanso.

¿Se puede prevenir?

  • La mejor prevención es dormir lo suficiente. Si el niño tiene tendencia al dolor de cabeza, es importante que sea regular en sus horas de sueño y comidas.
  • Hay factores que favorecen la precipitación de la crisis. Si descubrimos relación entre la migraña y la ingesta de un alimento determinado, debemos retirarlo.
  • Si no existe una relación directa, no le quitaremos ningún alimento, aunque cuando se presenten periodos especialmente migrañosos (exámenes, por ejemplo), podemos restringir determinados alimentos que en algunas personas pueden desencadenar o aumentar el dolor. El chocolate, los frutos secos o el queso curado, son algunos ejemplos.
  • Si el dolor de cabeza crónico altera la vida del niño, se puede establecer un tratamiento preventivo. Esta decisión será evaluada por el médico y los padres, teniendo en cuenta que no lo elimina y que el tratamiento puede presentar efectos secundarios.

Autora: Verónica Martínez.
Asesor: Dr. Jacinto Martínez Antón, jefe de sección de Neurología Pediátrica del Hospital Materno Infantil de Málaga.

23/03/2013 12:19 hospnifviano Enlace permanente. Enlaces de interes No hay comentarios. Comentar.

Piojos

Existen productos para piojos más eficaces que el vinagre, pero no todos están indicados para niños pequeños, por eso conviene que consultes con el pediatra. Lo más probable es que te recomiende una loción de permentina al 1%. Debes aplicarla sobre el cabello seco, poniendo especial atención en la nuca y detrás de las orejas.

Hay que cubrir la cabeza con un gorrito y dejar actuar el producto el tiempo que te diga el doctor. Después de aclarar el pelo, se quita la humedad con la toalla y se pasa un peine especial de púas finas y muy juntas (lendrera) para eliminar las liendres, que son los huevos de los que nacen los piojos.(Dr. F. Santiago)

23/03/2013 12:25 hospnifviano Enlace permanente. sin tema No hay comentarios. Comentar.

"Negatividad"

Qué hacer para cambiar la conducta negativa de un niño

Conducta

Cuando un grupo de madres se reúne para charlar, uno puede escuchar de todo. Que el hijo de una no duerme, otro que no come, otro que sigue haciendo pis en la cama,... Parece ser que todo son problemas... Lo ultimo que escuché y que me llamó la atención fue la preocupación de una madre por la actitud negativa que tiene su hijo. Por lo que ella nos contó, su hijo tiene una postura negativa sobre si mismo y sobre todo y todos a su alrededor, desde que se levanta hasta que se acuesta. 

Postura negativa de niños

Postura negativa de los niños

Cuando uno educa a un niño le estará dotando de responsabilidades y de compromisos: Hacer los deberes, recoger los juguetes, ser bueno, comer bien, hacer la cama,... Son tareas que exigen un esfuerzo por parte del niño. Hemos de vigilarnos para no exigir en demasía de nuestros hijos. Cuando nos pasamos, los niños lo sienten. Si el niño no consigue llevar a cabo todas las tareas, puede sentirse frustrado e incapaz, sentimientos que pueden llevarle a la negatividad. El niño pensará que haga lo que haga no conseguirá sus objetivos, y empezará a decir NO a todo y a todos. Rechazará sugerencias, ideas, e incluso paseos, y a participar o a cooperar en algunas actividades. Y con el tiempo, eso puede convertirse en un hábito malo para él y para los suyos.

Convivir con un niño negativo requiere mucha paciencia, comprensión y tolerancia. Y sobre todo un manejo positivo de la situación. Si tienes un hijo con actitudes negativas, sería bueno que siguieras algunos consejos:

1- No te dejes ofender por el NO de tu hijo. No confundas el NO con la falta de respeto. Tu hijo solo te estás "preguntando" si realmente tendrá que hacerlo. Use tu sentido de humor para voltear el tema.

2- No castigues a tu hijo por decir NO. No le castigue por lo que dice y sí por lo que haga. Pásatelo por alto del tema para no prolongarlo.

3- Ofrezcas otras opciones a tu hijo. Que él elija entre ir al cine o al circo, qué jugar, qué fruta comer, o qué ropa poner... Eso le dará más libertad y control de decisión.

4- Demuestra a tu hijo que hay cosas que él puede protestar y cosas que no. No le permita hacer preguntas cuando sólo hay una sola respuesta aceptable. Es mejor decirle "lo siento, pero tienes que hacer los deberes", que "Cómo no hagas los deberes, ya verás".

5- No exijas cambios drásticos de actividad. Antes de pedir a tu hijo que está jugando en el patio con sus amigos, a que suba a casa, dile que todavía le queda cinco minutos para jugar.

6- No seas muy exigente con tu hijo. No le cargue de demasiadas exigencias. Evite la discusión excesiva. Motívale positivamente.

7- No tengas una postura negativa con tu hijo. Recuerda que muchas de las actitudes o posturas que tienen los hijos, buenas o malas, provienen de sus padres, de cómo se portan delante de las tareas que afrontan en su día a día. Los niños ven, imitan, y muchas veces de una forma involuntaria. Antes de etiquetarnos a nuestros hijos de mal educados, perezosos, indecisos, negativos, impulsivos o rebeldes, sería conveniente que mirásemos antes a nosotros mismos y reflexionáramos sobre nuestras actitudes.

Vilma Medina. Directora de GuiaInfantil.com

25/03/2013 07:12 hospnifviano Enlace permanente. Enlaces de interes No hay comentarios. Comentar.

Hiperactivos

Ejercicios y juegos caseros para niños hiperactivos

Hiperactividad

Los profesores nos comentan que siempre se encuentran con conductas que rompen la rutina de la clase en determinados niños:  hacen ruidos constantemente, permanecen sentados con mucha dificultad y no se concentran en las tareas. Muchos han sido categorizados como alumnos “traviesos e inquietos”.

Hoy podemos afirmar que algunos de ellos han sido diagnosticados de TDAH o hiperactividad. Estos chicos son impulsivos, les cuesta focalizar lo esencial de cada situación, se despistan con estímulos irrelevantes o secundarios, son inquietos, cambian de una tarea a otra en pocos minutos sin finalizarla, les cuesta guardar el turno, hablan demasiado, se distraen y pierden el material de trabajo.

Los padres muchas veces nos preguntamos cómo podemos contribuir en casa a entrenar y potenciar la atención de nuestros hijos intentando que disminuyan su impulsividad al tiempo que jugamos con ellos. Este es el objetivo del artículo que quiero compartir con vosotros; describir juegos y ejercicios útiles para los profesores y para los progenitores, de tal manera que todos podamos disfrutar de una forma lúdica y divertida.

Juegos para niños hiperactivos

Ejercicios para trabajar la atención de los niños 

- Completar rompecabezas de letras y de figuras geométricas de dificultad creciente
- Completar secuencias de trazados
- Realizar ejercicios de punteado (relleno, perfilado, calcado, dibujo...). Los niños podrán mejorar la atención asimismo, con los clásicos dibujos de "une los puntos".
- Localizar e identificar errores en dibujos sencillos. Incluso, identificar errores (analogías y diferencias) entre diferentes figuras.
- Localizar dibujos repetidos entre una serie o conjunto dado. También les ayuda realizar series secuenciales de símbolos geométricos o de dibujos.
- Un buen juego para potenciar la atención en niños hiperactios es resolver laberintos, sopas de letras y cricigramas e ir añadiéndoles dificultad
- Identificar por reconocimiento visual palabras enmascaradas.
- Seleccionar los sinónimos y antónimos relacionados con una palabra entre una lista dada.
- Seleccionar las palabras adecuadas para completar una frase entre una lista dada.
- Realizar juegos de barquitos de coloreado: este juego consiste en partir el dibujo en zonas de coloreado. A cada zona se le asigna un color. Después al niño se le dan las referencias: colorea de rojo b-c-d y colorea de verde: a-e-i
- Los niños han de construir palabras lógicas eligiendo letras entre un conjunto dado. Por ejemplo: (a, o, p, m, s, c, a, t). Pueden hacerlo eligiendo las letras libremente, dándoles un número concreto de letras o que empiecen o terminen por una letra o sílaba.
- Dado un conjunto de letras o conjunto de palabras tachar o rodear las que sean iguales a un modelo dado. También puede realizarse tachando las palabras o letras diferentes. 

Juegos para practicar la memoria auditiva y visual

  • Juego del eco: el guía dice una palabra y los demás deben hacer el eco de la misma las veces que se acuerde previamente.
  • Juego del mensajero: el guía dice a otro jugador una frase relacionada con alguna actividad a realizar y éste debe repetirla posteriormente a todo el grupo para que la lleven a cabo 
  • Juego de las cadenas de palabras: el guía inicia la cadena diciendo una palabra (p. ej. “Juanito”), el siguiente jugador debe decir la misma palabra más otra que añada significado a la primera (p. ej. “está”)... pierde el jugador que no es capaz de añadir otra palabra más.
  • Juego del “veo-veo”.
  • Juego del cazador de palabras. Cada jugador tiene una serie de palabras en una cartulina que pertenece a una categoría (plantas, flores, animales, nombres propios, nombres comunes...); el guía dice una palabra y dos jugadores al mismo tiempo tienen que buscar quién posee la palabra mencionada, gana el que primero la encuentre.

Ejercicios para practicar la coordinación visomotriz

  • Buscar el detalle: En este ejercicio mostraremos al niño diferentes dibujos de objetos, fotografías e imágenes en un periodo breve de tiempo. Después le preguntaremos qué detalles recuerda y le pediremos que nos dibuje la imagen cuidando la disposición, el color y el tamaño, cuantos más detalles recuerde más elogios nuestros recibirá. Puede realizarse también con personajes.
  • A clasificar:  Consiste en clasificar objetos distintos según un criterio dado o una característica común. Podremos ampliarlo aumentando el número de características comunes y utilizando materiales cotidianos. 
  • El laberinto: Este juego planteado para los más pequeños puede ser muy divertido. Podemos realizarlo con lana o cuerdas que vayan enredándose por las diferentes habitaciones de la casa hasta llegar a la meta: “Una bolsita de chuches”, p. ej. una bolsa de dulces. Cuidado con los despistes porque cada uno restará una chuche de la bolsita. 

Ejercicios para practicar la relajación y el control de la impulsividad

  • El globo. Nos servirá para practicar la respiración diafragmática. Inspiramos muy despacio permitiendo que el aire entre por nuestros pulmones y llegue al abdomen. Este último se va hinchando como si fuera un globo y después permitiendo que se escape el aire y desinflándose poquito a poco hasta quedar vacío.
  • La tortuga en su caparazón. Este ejercicio nos permitirá practicar la relajación muscular progresiva. Nos tumbamos boca abajo y nos convertimos en una tortuga que decide replegarse en su caparazón escondiendo su cabeza y sus patas. Ahora los músculos del cuello, brazos y piernas están en tensión. Pronto vienen los rayos del sol a despertarnos, ahora vamos asomando muy despacito la cabeza y estirando las extremidades hasta que queden relajadas. Podemos completarlo con “la historia de la Gran Tortuga Sabia” (basada en “la tortuga de M.R. Schneider y A. Robin”).
  • Una carrera muy lenta. El ganador será el último que llegue a la meta realizando movimientos muy lentos y controlando la impulsividad.
  • Mi propio animador. Basado en la técnica de las autoinstrucciones, se trata de ir comentando en voz alta lo que se está haciendo, lanzando mensajes positivos tanto si va saliendo todo bien como si se producen dificultades.(guiainfantil.com)

Ana Roa. Pedagoga y educadora infantil

Ana Roa
Pedagoga y profesora de Educación Infantil

25/03/2013 07:37 hospnifviano Enlace permanente. sin tema No hay comentarios. Comentar.

Reanimacion Cardio Pulmonar: RCP

 

Un proyecto de:Aprende cómo se realiza la Reanimación Cardiopulmonar (RCP) en bebés y niños Fuente: Carlos Luaces Cubells. Jefe de sección de urgencias del Hospital Sant Joan de Déu; Jesús Lorenzo Payeras Grau. Médico de urgencias del Hospital Sant Joan de Déu
Fecha de publicación: 22/03/2013
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Lamentablemente, en algunas situaciones podemos estar ante la presencia de un bebé o un niño que tenga dificultad respiratoria y/o riesgo de parada cardiorrespiratoria debido a un accidente o alguna patología. Es por ello que creemos necesario ofrecer las guías básicas de cómo realizar la RCP. ¡Es sencilla y puede salvar muchas vidas!

¿Qué es la RCP?
La reanimación cardiopulmonar básica (RCP) es el conjunto de maniobras que permiten identificar si un niño está en situación de parada cardiorrespiratoria y realizar una sustitución de las funciones respiratoria y circulatoria, sin ningún equipamiento específico, hasta que la víctima pueda recibir un tratamiento más cualificado.

¿Por qué es necesario utilizar la RCP?
Por suerte, la parada cardiorrespiratoria es poco frecuente en niños, pero es importante conocer en qué consiste la RCP por si nos encontramos en una situación en que la respiración o los latidos cardíacos de un niño han parado por varias causas:

  • Accidentes: de tráfico, por ahogamiento, sensación de ahogo, atragantamiento con objetos, electrocución, intoxicaciones, asfixia u otras lesiones.
  • Patologías: congénitas graves u otras patologías como la bronquiolitis, asma, tos ferina, etc.
  • Infecciones graves: como la meningitis.
Si en poco tiempo no se restablecen las funciones vitales dentro de la normalidad y el flujo de sangre del niño se detiene, esto puede causar daño cerebral o incluso la muerte. Por eso es importante continuar con la RCP hasta que vuelva el latido del corazón y la respiración del niño o hasta que llegue ayuda médica.

¿Quién debe hacerla?
La importancia de la RCP radica en que cualquier persona que conozca la técnica (padres, familiares, maestros, profesionales de la salud, etc.) puede realizarla en cualquier sitio y sin tener que esperar. De hecho es vital iniciar la RCP en los tres primeros minutos después de la parada cardiorespirratoria ya que sino, la probabilidad de que el niño sufra secuelas es muy alto. La muerte puede ocurrir en tan solo 4 o 6 minutos.

¿Ante qué síntomas hay que actuar?
Los síntomas a los que tenemos que estar alerta ante un niño son:
  • Pérdida de conocimiento.
  • Paro respiratorio.
  • Ausencia de signos de vida.

¿Qué pasos debemos seguir?
Los pasos de la RCP siguen una secuencia lógica para garantizar la efectividad y éxito de la técnica. Por ello no debemos saltarnos ningún paso:

1)    Verificar el nivel de consciencia del niño. Podemos preguntar cómo se encuentra o practicarle leves sacudidas o palmadas, siempre y cuando tengamos la certeza de que no padece ninguna posible lesión en el cuello o en la cabeza debido a un accidente. Se debe observar si se mueve o emite algún ruido.

2)    Si obtenemos respuesta. Si el niño responde moviéndose o verbalmente, deberemos dejar al niño en la posición en la que lo hemos encontrado (a menos que esté expuesto a algún peligro adicional), comprobar su estado y pedir ayuda si fuera necesario.

3)    Si no obtenemos respuesta, pedir ayuda. Si el niño está inconsciente debemos pedir ayuda a alguna persona cercana. Si no hay nadie cerca no debemos dejar solo al niño.

4)    Colocar al niño boca arriba. Debemos tumbar al niño sobre una superficie dura y plana, con la cabeza boca arriba y las extremidades alineadas. Es importante evitar torcerle la cabeza y el cuello, ya que si el niño ha sufrido un accidente podría tener lesiones cervicales.

5)    Abrir las vías respiratorias. Para la abertura de las vías respiratorias se realizará la maniobra frente-mentón destinada a facilitar la entrada de aire por la boca. Para evitar que la lengua caiga hacia atrás, debemos levantar la barbilla con la cabeza fija y con una mano. A la vez, con la otra mano inclinaremos la cabeza del niño hacia atrás empujando la frente hacia abajo con la otra mano. En caso de presencia de un cuerpo extraño visiblemente y fácilmente extraíble en la boca, se intentará retirarlo con la punta de los dedos, pero nunca deberemos realizar un barrido a ciegas de la cavidad bucal.

6)    Valorar y comprobar la respiración del niño. Debemos poner el oído cerca de la nariz y boca del niño y observar el tórax para comprobar si respira. Observaremos, escucharemos y sentiremos durante no más de 10 segundos antes de decidir si la víctima respira con normalidad. Si hay alguna duda actuaremos como si NO fuera normal.  

       

7)    Si respira, le colocaremos en posición lateral de seguridad (PLS) siempre que sea posible y llamaremos a urgencias hasta la llegada de los equipos asistenciales comprobando en todo momento su respiración.

En lactantes, la PLS resulta complicada. Debemos procurar poner al lactante en una superficie dura aunque sea con un soporte, ya que así mejorará la permeabilidad de la vía respiratoria y disminuirá el riesgo de atragantamiento con vómitos o secreciones.

8)    Si el niño no respira y estamos acompañados de otra persona, debemos indicarle que avise a emergencias (112). Mientras, nosotros no nos separaremos del niño e iniciaremos la respiración artificial (boca-boca). Para ello, nos colocaremos de rodillas junto a la cabeza del niño y seguiremos los siguientes pasos:

  • Abrir las vías aéreas. 
  • Tapar la nariz del niño.
  • Inspirar profundamente. 
  • Colocar nuestros labios alrededor de la boca del niño (si es menor de un año podemos cubrir boca y nariz a la vez de manera que quede completamente sellada). 
  • Hacer 5 insuflaciones de rescate (soplos) uniformes hasta comprobar que el tórax del niño se eleva. Retirar la boca para tomar aire y observar que el tórax vuelve a bajar. Entre cada insuflación debemos mantener la posición de la cabeza y las manos, pero debemos retirar la boca para facilitar la respiración.
    Mientras se realizan las insuflaciones de rescate, deberemos comprobar si provocan alguna respuesta en forma de movimientos, respiraciones o tos.  

         

Si no conseguimos que entre aire, deberemos sospechar que algún objeto está obstruyendo las vías respiratorias. Consulta cómo funciona el manejo de la Obstrucción de la Vía Aérea por Cuerpo Extraño (OVACE) o atragantamiento.

9)    Comprobar signos de vida. Para comprobar los signos de vida deberemos observar signos de tos, movimientos y/o respiración.
  • Si presenciamos signos de vida: seguir con la ventilación boca a boca a un ritmo de 20 por minuto hasta la llegada de los servicios de asistencia comprobando en cada momento su estado de respiración y los latidos de su corazón.
  • Si NO presenciamos signos de vida: si el niño sigue inconsciente, no respira, no se mueve o tiene mal color, son otros signos de que su corazón no late. Iniciaremos las compresiones torácicas.

10)    Realizar las compresiones torácicas. El objetivo es comprimir el tórax contra la espalda de forma rítmica para conseguir que la sangre salga del corazón y circule por el cuerpo. Colocaremos al niño boca arriba en un plano duro y con las extremidades alineadas y seguiremos estos pasos:

  • Colocar el talón de la mano en el esternón, justo por debajo de los pezones, nunca en el extremo del esternón. En los niños menores de 1 año colocaremos 2 dedos, y en niños mayores de 8 años podemos utilizar las 2 manos.
  • Colocar la otra mano de manera que aguante la frente un poco inclinada hacia atrás.
  • Aplicar presión hacia abajo en el pecho del niño comprimiéndolo entre 1/3 y 1/2 de su profundidad.
  • Hacer 30 compresiones dejando que el pecho se eleve completamente. Deberemos hacer estas compresiones de forma rápida, fuerte y sin pausa.
  • A continuación hacer 2 insuflaciones más.
  • Continuar la RCP (30 compresiones cardíacas, seguidas de 2 insuflaciones y repetir).

         

11)    Llamar a urgencias y comprobar signos de vida. Si al cabo de un minuto de empezar la RCP, seguimos solos y no hemos podido llamar a urgencias (112), deberemos hacerlo ahora aunque para ello tengamos que abandonar momentáneamente al niño.

A los 2 minutos deberemos comprobar la eficacia de nuestras maniobras: aparición de signos de vida y/o respiración espontánea.

12)    Finalizar la RCP. Deberemos continuar combinando 30 compresiones torácicas con 2 ventilaciones hasta que:

  • llegue la ayuda del profesional
  • la víctima recupere la respiración efectiva
  • estemos exhaustos

Es importante recordar que no es recomendable realizar maniobras de reanimación con el lactante en brazos y en movimiento. Solo de forma excepcional, podemos movilizar al niño en caso de que nos desplacemos para solicitar ayuda y continuar las maniobras en el otro lugar.

¿Cómo podemos prevenir el tener que hacer la RCP?
A diferencia de los adultos, son causas previsibles las que llevan a practicar la RCP en la gran mayoría de niños. Teniendo en cuenta esta premisa, es mejor prevenir que curar siguiendo estos prácticos consejos:

  • Prevenir lesiones por accidentes de tráfico. Utilizar sillas homologadas según la edad del niño y conducir con precaución y sentido común.
  • Prevenir atragantamientos con alimentos o cuerpos extraños. Enseñar al niño lo que debe comer y lo que no, y hacerlo de forma pausada. En niños más pequeños hay que estar atentos a que el niño no consuma objetos pequeños.
  • Dar al niño juguetes aptos para su edad, que hayan pasado todos los controles de seguridad y calidad.
  • Prevenir la ingesta de productos tóxicos. Mantener productos tóxicos, medicamentos, productos de limpieza, etc. fuera del alcance de los niños.
  • Enseñar al niño a nadar desde pequeño.
  • Enseñar al niño educación vial y a montar en bicicleta, triciclos, etc.  de forma segura.

Nunca debemos subestimar lo que puede hacer un niño. Seguramente es capaz de hacer muchas más cosas de las que creemos que puede hacer. Por ello es recomendable estar siempre muy atentos a lo que está haciendo el niño y estar preparados ante una emergencia. 

Por último, creemos que, aunque todos los padres, otros familiares e incluso maestros deben conocer la técnica del RCP, son los padres de niños con problemas de salud causados por patologías crónicas, especialmente del corazón o de respiración, los que deben preocuparse por conocer cuándo se puede producir una parada cardiorrespiratoria y utilizar la RCP cuanto antes.

Aconsejamos visualizar estos vídeos sobre RCP:

29/03/2013 11:39 hospnifviano Enlace permanente. Enlaces de interes No hay comentarios. Comentar.


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