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Pie Plano

Los pies planos en niños: cómo detectarlos y tratarlos Fuente: Medline Plus; Sociedad Española de Fisioterapia en Pediatría (SEFIP); American College of Foot and Ankle Surgeons (ACFAS)
Fecha de publicación: 16/05/2013

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El pie plano es una afección frecuente entre los más pequeños. Se calcula que el 40 % de los niños la padecen. ¿Cómo podemos tratar los pies planos de nuestro hijo?

El pie plano hace referencia a una deformación del pie, cuando este no forma un arco normal y el empeine está en contacto con el suelo. La causa principal de dicha afección es una debilitación de los tejidos que aguantan los tendones en el pie y, en la mayoría de casos, no se puede prevenir.

Cuando dicha dolencia afecta a niños recibe el nombre de ‘pie plano pediátrico’. Lo más habitual es que los tejidos se tensen a medida que el niño crece y así se forme el arco del pie, normalmente sobre los 2 o 3 años de edad. Pero, en ocasiones, esto no ocurre y el pie plano también se sufre en la edad adulta.

El pie plano pediátrico puede clasificarse en dos vertientes: asintomático, cuando no presenta ningún síntoma, algo que es bastante habitual, o sintomático, cuando el niño padece uno o varios de los siguientes síntomas:

  • Dolor en el pie, en el tobillo, en la pierna o en la rodilla.
  • Torpeza o cambios en la forma de caminar.
  • Limitación para realizar actividades físicas.
  • Inclinación del talón hacia fuera.
En la mayoría de casos, los pies planos no provocan ningún dolor y, a menudo, no necesitan ningún tratamiento, pero si el niño presenta algún síntoma, debe acudir al médico para proceder al diagnóstico y conocer la gravedad de la dolencia. El especialista examinará el pie, la rodilla y la cadera, y observará el rango de movimiento del pie y la forma de caminar. Si existe dolor, y para determinar la gravedad de la afección, se pueden realizar pruebas como una radiografía del pie, una tomografía computarizada (para examinar los huesos del pie) y una resonancia magnética (para examinar los tendones del pie).

Si el pequeño presenta síntomas benignos, se deberá proceder al tratamiento que indique el especialista; en este caso, la medida más común es utilizar dispositivos ortopédicos, es decir, colocar un soporte de arco o plantillas en un zapato corriente o utilizar zapatos especiales. También, la kinesiterapia y en ocasiones la medicación pueden ayudar a reducir el dolor y la inflamación.

Cuando se trata de un caso grave y muy doloroso, y siempre que el niño sea mayor de 10 años, puede procederse a la cirugía. Esta suele reparar el arco del pie, mejorar su funcionalidad y aliviar el dolor.




Referencias bibliográficas:

Pie plano. Medline Plus, 2013 [acceso: 15 de mayo de 2013]. Disponible en: http://www.nlm.nih.gov/medlineplus...

Pie plano infantil. Tratamiento conservador y posquirúrgico. Sociedad Española de Fisioterapia en Pediatría (SEFIP), 2013 [acceso: 15 de mayo de 2013]. Disponible en: http://www.sefip.org/ficheros/documentos/PiePlanoInfantil.pdf

Pie Plano Pediátrico. American College of Foot and Ankle Surgeons (ACFAS), 2009 [acceso: 15 de mayo de 2013]. Disponible en: http://www.foothealthfacts.org/Content.aspx?id=1324

Atragantamientos

Dislexia, tratamiento

Tratamientos

Una vez se ha diagnosticado dislexia un tutor en fonética puede elevar al niño hasta el nivel de lectura apropiado para su inteligencia. Se debe informar al maestro del niño y pedirle que sea comprensivo. Existen versiones de exámenes adaptados para estudiantes con dislexia. La dislexia puede superarse cuando está correctamente diagnosticada y se la trata con paciencia y fuerza de voluntad. Las dificultades en la educación suelen ser el resultado de un diagnóstico equivocado y la consiguiente frustración del niño al sentirse incapaz. Busque las áreas en las que el niño se destaca y ponga el énfasis en ellas.

Un niño puede tener problemas para leer, pero ser un genio en matemáticas, música, u otros campos. Los ordenadores son herramientas de aprendizaje especialmente útiles para los niños que tienen dislexia, ya que permiten desarrollar habilidades para escribir que de otra manera no se podrían lograr. Muchos niños disléxicos son capaces de compensar sus desventajas con relativa facilidad; sin embargo, suelen tener más dificultades para superar el problema emocional de sentirse incapaces. Hospitales de buenos aires/facebook
Tratamientos  Una vez se ha diagnosticado dislexia un tutor en fonética puede elevar al niño hasta el nivel de lectura apropiado para su inteligencia. Se debe informar al maestro del niño y pedirle que sea comprensivo. Existen versiones de exámenes adaptados para estudiantes con dislexia. La dislexia puede superarse cuando está correctamente diagnosticada y se la trata con paciencia y fuerza de voluntad. Las dificultades en la educación suelen ser el resultado de un diagnóstico equivocado y la consiguiente frustración del niño al sentirse incapaz. Busque las áreas en las que el niño se destaca y ponga el énfasis en ellas.   Un niño puede tener problemas para leer, pero ser un genio en matemáticas, música, u otros campos. Los ordenadores son herramientas de aprendizaje especialmente útiles para los niños que tienen dislexia, ya que permiten desarrollar habilidades para escribir que de otra manera no se podrían lograr. Muchos niños disléxicos son capaces de compensar sus desventajas con relativa facilidad; sin embargo, suelen tener más dificultades para superar el problema emocional de sentirse incapaces.

Dislexia

Dislexia
Es una dificultad de aprendizaje en la que la capacidad de un niño para leer o escribir está por debajo de su nivel de inteligencia. Se tiende a usar este término de manera amplia ante cualquier problema de lectura. Hablando con propiedad, la dislexia es la dificultad para leer causada por un impedimento cerebral relacionado con la capacidad de visualización de las palabras. En lenguaje médico se llama ceguera congénita de las palabras; los maestros la suelen denominar impedimento para leer.

La gente con dislexia suele invertir las letras cuando trata de escribir una palabra aunque sepan deletrearla. También suelen escribir algunas letras al revés o invertidas. La lectura es difícil porque no pueden distinguir determinadas letras o las invierten mentalmente. Aunque a menudo se califica a los niños con dislexia como "incapacitados para aprender" la mayoría pueden aprender y sus problemas no están relacionados con la inteligencia. De hecho, muchos disléxicos son muy inteligentes y algunos alcanzan un éxito extraordinario. hospitales de la Ciudad de Buenos Aires/facebook

Displasia ectodermica

DISPLASIA ECTODERMICA ARGENTINA compartió la foto de SOMOS Odontólogos.
El síndrome de Displasia ectodérmica es una condición recesiva ligada al cromosoma X (síndrome de Christ‐Siemens‐Touraine) que afecta a varones y es heredado a través de las mujeres portadoras. Es una rara enfermedad genética recesiva, que se caracteriza porque produce la afectación de estructuras derivadas principalmente del ectodermo, como piel y anexos (pelo y uñas), aunque tejidos no‐ectodérmicos también pueden verse comprometidos.  El cuadro clínico está dominado por la disminución del número de glándulas sudoríparas y sus más inmediatas consecuencias, escasa sudoración y aumento de la temperatura corporal.  Al revisar la literatura se encontró que este tipo de displasia se clasifica en 170 subtipos clínicos diferentes. Y se estima una frecuencia de displasia ectodérmica de 1 por 10.000 a 1 por 100.000.  Las formas más comunes del síndrome de displasia ectodérmica son : la hidrótica y la hipohidrótica (anhidrótica).  - La DEH de tipo hipohidrótica, conocida también como anidrótica, es la forma más común entre los varios subtipos, y se caracteriza por la clásica tríada de hipohidrosis, hipotricosis e hipodoncia.   A- Posiblemente la hipohidrosis es la característica más común de la DEH de tipo hipohidrótica, siendo definida como transpiración deficiente. Debido a la cantidad reducida de glándulas sudoríparas y consecuentemente la incapacidad de transpirar y liberar el calor corporal de forma adecuada, los pacientes relatan intolerancia al calor, pudiendo variar desde un leve incómodo, hasta una severa hiperpirexia. La reducida cantidad de glándulas sudoríparas y sebáceas resulta en una piel fina, delicada y resecada.  Otras características incluyen hiperqueratosis de las palmas de las manos y plantas de los pies, arrugas finas lineares y hiperpigmentación, ocurriendo esta última generalmente a nivel periocular y peribucal.  B- La hipotricosis representa la presencia de cabellos finos distribuidos por todo el cuerpo, pestañas y cejas escasas.   C- La ausencia de dientes (hipodoncia), constituye otro elemento de la tríada y ha sido bastante relatada. Existe la posibilidad de ocurrir ausencia total de la dentición temporaria y permanente, sin embargo, esto no es observado con mucha frecuencia. Además de la reducida cantidad de dientes, los pocos existentes pueden presentar alteraciones tales como coronas cónicas o puntiagudas, hipoplasia del esmalte y alteraciones en la cronología de erupción.  Generalmente, la forma hipohidrótica de la DEH muestra un patrón de herencia recesivo asociado al cromosoma X; este dato justifica la predominancia en pacientes del género masculino. La proporción entre individuos afectados del género masculino y femenino ha sido relatada en torno de 5:1.   - La segunda forma más frecuente de DEH, es el tipo hidrótico, en el cual la transpiración y las diversas glándulas se encuentran normales, por lo tanto la diferencia primordial entre ésta y el tipo hipohidrótica está en las alteraciones de las glándulas sudoríparas, mucosas y sebáceas y en la incapacidad de transpiración o no de los pacientes. La DEH hidrótica difiere de la hipohidrótica, también con relación al patrón de transmisión genético, ya que la forma hidrótica generalmente se transmite como un carácter autosómico dominante; por lo tanto, ambos géneros poseen el mismo potencial de ser afectados. Por otro lado, la forma de transmisión genética no constituye un criterio esencial para diferenciar los dos tipos principales de la enfermedad, pués esta puede ser heredada en cualquiera de los patrones genéticos.  Es importante resaltar que, a pesar de la ausencia de dientes, el crecimiento de los huesos maxilares ocurre de forma normal en los individuos que padecen la DEH, sin embargo, el proceso alveolar no se desarrolla con la ausencia de dientes, llevando a reducción de su dimensión vertical y esto puede promover una protuberancia de los labios. Otras características clínicas que pueden ser observadas en los pacientes con DEH son la presencia de nariz con depresión del hueso nasal, protuberancia frontal y hipoplasia del tercio medio del rostro.  TRATAMIENTO    El tratamiento de la DEH es exitoso cuando se establece el diagnóstico en el periodo adecuado o sea en la infancia. Un control multidisciplinario, instituido en los primeros años de vida del paciente, puede minimizar las posibles complicaciones odontológicas y médicas.   Pacientes adultos afectados por la DEH que no fueron objeto de control previo adecuado, generalmente necesitan procedimientos correctivos más invasivos, además de presentar una menor posibilidad de suceso terapéutico.  Varios tratamientos protésicos son viables para la corrección de los defectos dentales.  - Prótesis totales, parciales removibles y fijas, sobredentaduras e implantes dentales, pueden ofrecer excelentes resultados.  - El empleo de resinas proporcionan buenos resultados estéticos en la restauración de los dientes cónicos.  Los efectos psicológicos y emocionales de los portadores de DEH deben ser considerados; debido a las alteraciones del aspecto facial y la ausencia de dientes, que provocan defectos estéticos y funcionales, la dificultad de relacionarse socialmente y baja autoestima, pueden constituir agravantes en el tratamiento de estos pacientes, muchas veces. El control psicológico es necesario, además de evaluación genética tanto para el paciente como para los familiares.

El síndrome de Displasia ectodérmica es una condición recesiva ligada al cromosoma X (síndrome de Christ‐Siemens‐Touraine) que afecta a varones y es heredado a través de las mujeres portadoras.
Es una rara enfermedad genética recesiva, que se caracteriza porque produce la afectación de estructuras derivadas principalmente del ectodermo, como piel y anexos (pelo y uñas), aunque tejidos no‐ectodérmicos también pueden verse comprometidos.

El cuadro clínico está dominado por la disminución del número de glándulas sudoríparas y sus más inmediatas consecuencias, escasa sudoración y aumento de la temperatura corporal.

Al revisar la literatura se encontró que este tipo de displasia se clasifica en 170 subtipos clínicos diferentes. Y se estima una frecuencia de displasia ectodérmica de 1 por 10.000 a 1 por 100.000.

Las formas más comunes del síndrome de displasia ectodérmica son : la hidrótica y la hipohidrótica (anhidrótica).

- La DEH de tipo hipohidrótica, conocida también como anidrótica, es la forma más común entre los varios subtipos, y se caracteriza por la clásica tríada de hipohidrosis, hipotricosis e hipodoncia.

A- Posiblemente la hipohidrosis es la característica más común de la DEH de tipo hipohidrótica, siendo definida como transpiración deficiente. Debido a la cantidad reducida de glándulas sudoríparas y consecuentemente la incapacidad de transpirar y liberar el calor corporal de forma adecuada, los pacientes relatan intolerancia al calor, pudiendo variar desde un leve incómodo, hasta una severa hiperpirexia. La reducida cantidad de glándulas sudoríparas y sebáceas resulta en una piel fina, delicada y resecada.
Otras características incluyen hiperqueratosis de las palmas de las manos y plantas de los pies, arrugas finas lineares y hiperpigmentación, ocurriendo esta última generalmente a nivel periocular y peribucal.

B- La hipotricosis representa la presencia de cabellos finos distribuidos por todo el cuerpo, pestañas y cejas escasas.

C- La ausencia de dientes (hipodoncia), constituye otro elemento de la tríada y ha sido bastante relatada. Existe la posibilidad de ocurrir ausencia total de la dentición temporaria y permanente, sin embargo, esto no es observado con mucha frecuencia.
Además de la reducida cantidad de dientes, los pocos existentes pueden presentar alteraciones tales como coronas cónicas o puntiagudas, hipoplasia del esmalte y alteraciones en la cronología de erupción.

Generalmente, la forma hipohidrótica de la DEH muestra un patrón de herencia recesivo asociado al cromosoma X; este dato justifica la predominancia en pacientes del género masculino. La proporción entre individuos afectados del género masculino y femenino ha sido relatada en torno de 5:1.

- La segunda forma más frecuente de DEH, es el tipo hidrótico, en el cual la transpiración y las diversas glándulas se encuentran normales, por lo tanto la diferencia primordial entre ésta y el tipo hipohidrótica está en las alteraciones de las glándulas sudoríparas, mucosas y sebáceas y en la incapacidad de transpiración o no de los pacientes.
La DEH hidrótica difiere de la hipohidrótica, también con relación al patrón de transmisión genético, ya que la forma hidrótica generalmente se transmite como un carácter autosómico dominante; por lo tanto, ambos géneros poseen el mismo potencial de ser afectados. Por otro lado, la forma de transmisión genética no constituye un criterio esencial para diferenciar los dos tipos principales de la enfermedad, pués esta puede ser heredada en cualquiera de los patrones genéticos.

Es importante resaltar que, a pesar de la ausencia de dientes, el crecimiento de los huesos maxilares ocurre de forma normal en los individuos que padecen la DEH, sin embargo, el proceso alveolar no se desarrolla con la ausencia de dientes, llevando a reducción de su dimensión vertical y esto puede promover una protuberancia de los labios.
Otras características clínicas que pueden ser observadas en los pacientes con DEH son la presencia de nariz con depresión del hueso nasal, protuberancia frontal y hipoplasia del tercio medio del rostro.

TRATAMIENTO

El tratamiento de la DEH es exitoso cuando se establece el diagnóstico en el periodo adecuado o sea en la infancia. Un control multidisciplinario, instituido en los primeros años de vida del paciente, puede minimizar las posibles complicaciones odontológicas y médicas.

Pacientes adultos afectados por la DEH que no fueron objeto de control previo adecuado, generalmente necesitan procedimientos correctivos más invasivos, además de presentar una menor posibilidad de suceso terapéutico.

Varios tratamientos protésicos son viables para la corrección de los defectos dentales.
- Prótesis totales, parciales removibles y fijas, sobredentaduras e implantes dentales, pueden ofrecer excelentes resultados.

- El empleo de resinas proporcionan buenos resultados estéticos en la restauración de los dientes cónicos.

Los efectos psicológicos y emocionales de los portadores de DEH deben ser considerados; debido a las alteraciones del aspecto facial y la ausencia de dientes, que provocan defectos estéticos y funcionales, la dificultad de relacionarse socialmente y baja autoestima, pueden constituir agravantes en el tratamiento de estos pacientes, muchas veces. El control psicológico es necesario, además de evaluación genética tanto para el paciente como para los familiares.

Autoestima adolescente

Consejos para trabajar la autoestima con adolescentes

El beneficio más significativo de trabajar la autoestima en la etapa de la adolescencia es influir en la formación de su propia identidad, fomentando el desarrollo continuo de las capacidades que hacen a cada persona única.

La etapa de la adolescencia está llena de constantes cambios tanto físicos como emocionales, estos cambios pueden comprometer la autoestima del adolescente. Sin embargo, la autoestima no es algo fijo que se mantiene de por vida, puede ir cambiando, por eso, la finalidad de trabajar la autoestima será lograr mejorar la autoimagen y seguridad del adolescente, pues influirá en la formación de su propia identidad.

Relaciones sociales y su aprobación

Generalmente los adolescentes con baja autoestima tienen problemas al relacionarse; para trabajar la autoestima en este aspecto se debe comenzar por prestar la debida atención al adolescente en el momento que lo necesite, dirigiéndose de manera afectuosa y mostrándole su aprobación cuando se relacione de forma adecuada con sus amistades. Pasar un momento a solas con él ayudará a compartir sus sentimientos y preocupaciones.

 

Elogie sus logros constantemente, pues si se fija más en sus defectos el resultado será una autoestima poco sana, con una marcada influencia en personas cuya opinión son importantes para él. Apoyar en todo momento sus proyectos o cuando desea experimentar sus ideas, es una buena forma de reafirmar sus dotes, siendo necesario respetar los distintos puntos de vista que pueda tener, inclusive cuando sea necesaria una censura.

La confianza y sus ideales

Si el adolescente no cuenta con las oportunidades o recursos que le sirva para desarrollarse en la vida o si se las niega, puede llegar a un estado de frustración que afectará su autoestima. Para trabajar la autoestima es necesaria una estimulación constante, para que pueda proyectar metas que aumenten su sentido de responsabilidad y motiven su progresiva superación.

 

Si tras el desarrollo del niño no obtuvo los suficientes modelos que ayuden a formar su identidad, generará un grado de confusión entre lo bueno y lo malo, dificultando sus decisiones. La mejor forma de trabajar la autoestima en este aspecto, es saber que los padres son el modelo básico que sigue el hijo, por tal debe tener presente el buen ejemplo que debe dar.(utilidad.com)

Conductas

Cómo detectar niños con transtornos de personalidad

 
La combinación de varias de estas conductas permite presumir la posibilidad de Severo Trastorno de Personalidad, ya que la afirmación del diagnóstico requiere la adicional evidencia de un estudio multidisciplmario e interdísciplmario. Este diagnóstico se debe iniciar, con suma precaución, a partir de una edad mínima de 10 años y esperando a la llegada de la adolescencia, para poder ser confirmado. La observación de una conducta aislada no determina el cuadro. Con la denominación de S.T.P. agrupamos a todas aquellas conductas observables que conjuntamente determinan un cuadro psicopatológíco.
 
 
Principales características
  • Falta de contacto con la realidad.
  • Perturbaciones en el lenguaje y la comunicación.
  • Dificultad para relacionarse con los demás.
  • Conductas ritualizadas con la no aceptación de los cambios asociados con crisis y angustias.

 

Pautas a tener en cuenta
 
Para abordar desde el aspecto psicopedagógico a niños con S.T.P. es necesario que el docente comprenda y defina "cualitativamente" la lógica subyacente a ese modo diferente de ser y de desarrollo. Las necesidades y las particularidades de cada niño dan lugar a programas pedagógicos individualizados y adaptados para cada caso. Para la elaboración de dichos programas (que deben ser lo suficientemente flexibles como para adaptarse al ritmo de aprendizaje del niño), se hace necesario tener en cuenta:
Favorecer
  • Facilitar que se instale entre el docente y el niño una cierta "cualidad de relación": saber escuchar su ritmo y comprender que este es diferente a otros.
  • Evaluar objetivamente las verdaderas capacidades y actuar en consecuencia: ¿qué cosas despiertan su interés?, ¿qué canales usa para comunicarse?, ¿utiliza símbolos?, ¿qué clase?, ¿qué oportunidades facilita para la interacción?
  • Poner límites claros y concretos, así el niño podrá ir construyendo lo que se espera de él en cada situación.
  • Utilizar códigos viso-espaciales para que el niño logre comprender situaciones de aprendizaje (por ej.: pictogxamas, agendas con fotos, gráficos, etc.).
  • Comprender qué quiere conseguir con las conductas que resultan extrañas. En qué momentos y ante qué situaciones responde con berrinches, rabietas, autoagresiones, etc.
  • El contexto de trabajo debe ser estructurado y predecible, para que logre anticipar lo que va a suceder y lo que se "espera de él". Para esto, explicar el sentido de lo que se quiere lograr.

No favorecer
  • El desarrollo de las actividades en ambientes hiperestimulantes, bulliciosos o cambiantes.
  • Evitar actividades rutinarias carentes de sentido. Ofrecer actividades estructuradas, contingentes y claras.
  • No recurrir a ayudas excesivas.
  • No emplear exceso de lenguaje para interactuar, en ocasiones es importante recurrir a gestos claros o señales que puedan entender con facilidad.
  • Evitar el aprendizaje por ensayo y error.
  • No esperar a que el niño tome la iniciativa, sino atraer con suavidad a la interacción con un otro.
  • No comparar con niños normales.
  • No utilizar como límite la amenaza de pérdida de afecto, como así reproches o engaños.
La mera etiqueta de S.T.P. no define un modo particular de escolarización. Para ello se hace necesario un conocimiento profundo de la situación de cada niño con trastornos, evitando las etiqueta. ( eduquemosenlared.com )

Límites

En general, nos movemos en los extremos: de una cultura que viene del autoritarismo, de la violencia, del castigo a una generación donde hay ausencia de límites.

La disciplina o límites que ponemos a nuestros hijos tienen que ver con la enseñanza y con el cuidado personal, mientras que el castigo tiene que ver con el maltrato y la violencia.  

Tenemos que mantener las vías de comunicación abiertas, explicar por qué ponemos límites y que los actos tienen consecuencias, siempre en el marco del amor. Y hacerlo dando el ejemplo, no sirve si le digo a mi hijo que no grite a los gritos.

¿Por qué hay papás que usan la violencia? Para ellos funciona pero, ¿qué pasa por dentro del niño? Quedan el resentimiento, los miedos y la reproducción de una enorme ira que probablemente salga en otro momento.

Tampoco es útil no tenerlos en absoluto: en la familia existen jerarquías y los papás somos jerarquía de nuestros hijos.

Establezcamos límites para no formar una familia caótica donde los papás no son papás sino amigos…

Necesitamos establecer los límites como algo normal, positivo, terapéutico. 

Columna de Tiempo Argentino

 

Otoño, alergias.

Alertan sobre las alergias alimentarias en los bebés

Las alergias alimentarias pueden hacerse presente durante los primeros años de vida. Mitos y verdades sobre el chocolate y la frutilla. La Fundación CIDEA dio a conocer una serie de ítems para que los padres reconozcan en sus hijos los signos de la alergia.

Por:
INFOnews

La Fundación CIDEA (Centro de Investigación de Enfermedades Alérgicas y Respiratorias) alertó a través de un comunicado sobre la situación que por esta época del año suele atravesar un número considerable de recién nacidos.

Durante el primer año de vida, los niños pueden padecer diversas alergias alimentarias. Las más habituales se dan a consecuencia de la ingesta de proteínas presentes en la leche de vaca, el huevo, y en menor frecuencia, la soja y el trigo.

Los síntomas pueden presentarse en diferentes modos y van desde urticaria, eczemas o dermatitis atómicas hasta cuadros gastrointestinales. En este contexto, es importante que los padres estén alertas, puedan detectar las reacciones y concurrir a un especialista de modo precoz. "La alergia es una afección clínica que se origina como consecuencia de una reacción adversa del organismo frente a determinados alimentos¨, explica el doctor Jorge Máspero, director de la Fundación CIDEA (Centro de Investigación de Enfermedades Alérgicas y Respiratorias).

¨En algunos niños la manifestación es exclusivamente del aparato digestivo y a veces, suelen comenzar en los primeros meses de vida con un cuadro de proctocolitis alérgica, que se caracteriza por deposiciones con sangre y malestar. Esto, en general, es causado por alergia a las proteínas de vaca. Otros chicos desarrollan cuadros más tarde y pueden tener enteritis o gastroenteritis, reflujo o vómitos, también por alergia a las proteínas de vaca las cuales pueden pasar a través de la leche materna. En ese caso, se le brinda a la madre una dieta completamente libre del alérgeno sospechado para evitar la transmisión de esas proteínas", detalla Máspero.

Otras manifestaciones pueden ser: urticaria (manchas de color rojo o rosado, y a veces, con el centro un poco más claro) angioedema, eczema o dermatitis atópica. ¨Cuando vemos niños con cualquiera de estos cuadros se debe investigar profundamente la presencia o no de alergia a alguno de estos alimentos. Es muy importante tratar de llegar a un diagnóstico preciso porque suprimir un alimento sin confirmación puede ocasionar más daño que beneficio ya que se afectaría la nutrición de la criatura sin sentido¨, agrega.

A medida que avanza el primer año de vida, es más común la aparición de alergia al huevo y en muchos casos, en niños que se ha evitado la leche de vaca si se los alimenta con soja no es raro ver que comiencen a tener alergia a ella. En tanto, las reacciones adversas al trigo no son tan comunes pero pueden también ocurrir.

Mitos y verdades de la alergia a la frutilla y al chocolate

Contrariamente a lo que se cree, la frutilla no es de las frutas más peligrosas a la hora de hablar de alergias, sino el kiwi y el durazno, en especial en niños mayores a los 4 años. "La frutilla raramente produce reacciones, tiene mala prensa. De todos modos, la alergia a las frutas se ven en chicos de edad escolar y en adultos jóvenes. Con respecto al chocolate, éste tiene como fuente alergénica principal las proteínas de la leche, o derivados de la nuez o el maní. Por eso, aquellos con alergia a las proteínas de vaca no deben comer chocolate, no por el cacao, sino por las proteínas de la leche¨, explica Máspero.

El especialista advierte sobre las reacciones cruzadas que se producen entre alimentos que poseen una composición alergénica estructuralmente similar. Por ejemplo: los pacientes con alergia a las proteínas de leche de vaca suelen tener reacciones con leches de otros mamíferos, como cabra u oveja. En consecuencia, cuando estas situaciones se verifican, lo que se recomienda es darle un producto hidrolizado (que son fórmulas para alimentación de lactantes en los cuales las proteínas han sido pre-digeridas para transformarlas ya sea en aminoácidos o en pequeños péptidos que son grupos de 2 o 3 aminoácidos de modo tal que pierdan la estructura que las vuelve alergénicas).

Alergias entre los 2 y 6 años de vida

Los chicos de entre 2 y 6 años pueden tener alergia a alimentos como leche, huevo, trigo, soja, maní o nuez. Pero también a ácaros de polvo, epitelio de gatos o perros y algunas esporas de hongos. ¨Los padres que saben que tienen un niño alérgico deben tener un fluido acceso a la docente para explicarle los problemas que puede tener en el caso de exponerse a lo que le haga mal. Si el chico tuviera reacciones severas, por ejemplo, a picaduras de hormigas o abejas, los padres tienen que explicarle a la maestra cómo reconocer el caso y eventualmente, que reciba asistencia en forma inmediata¨, recomienda.

También, hay muchos niños con obstrucción bronquial, que pueden o no ser alérgicos. Todos ellos comparten el hecho de que cuando contraen infecciones respiratorias en particular por rinovirus (que es el virus del resfrío común, que se contagia muy fácilmente en el jardín de infantes) suelen empeorar su condición de base incluso crisis bastante fuertes. ¨No existe demasiada forma de evitar esta situación porque en el jardín el contacto entre los chicos es estrecho pero los padres deben estar advertidos¨, asegura.

Factores a tener en cuenta a la hora de elegir un jardín

· Verificar que el sistema de calefacción sea óptimo.

· Que no haya manchas de humedad en las paredes y techos.

· Que exista buena ventilación.

· Que haya un buen nivel de higiene.

· Enviar un plan de manejo por escrito a través del médico tratante que incluya los alérgenos desencadenantes, las medidas de evitación, los medicamentos y un contacto con el médico especialista o el pediatra.

· El niño alérgico debe ser identificado por todo el personal del establecimiento.

Emociones

Inteligencia emocional en los niños

Cómo podemos educar emocionalmente a los niños

Aprendizaje

Los padres podemos enseñar a los niños a identificar sus emociones y a controlarlas. Es importante que sepan razonar sobre las emociones, las suyas y las ajenas. La eduacación emocional, es parte de la formación del niño. 

La psicóloga Silvia Álava nos ha concedido una entrevista en la que nos aclara en qué consiste la inteligencia emocional, cómo se puede medir la inteligencia emocional de los niños y cómo educarles en sus emociones.

Silvia Álava nos habla sobre la inteligencia emocional en niños

La inteligencia emocional en la infancia

¿Qué es la inteligencia emocional en los niños?

La inteligencia emocional es, tomando la definición de Salovey y Mayer, un subconjunto de inteligencia social que comprende la capacidad de controlar los sentimientos y emociones propios así como la de los demás, de discriminar entre ellos y de utilizar esta información para guiar nuestro pensamiento y nuestras acciones.

Inteligencia emocional es la capacidad para pensar, para razonar sobre las emociones y eso implica lo primero de todo, identificar las emociones, tanto las propias como las ajenas, lo que sería la percepción emocional.

Se trata de:

- utilizar las emociones para que nos ayuden a pensar; que sería la facilitación emocional.
- entender las emociones; comprensión emocional.
- manejar las emociones tanto en nosotros mismos como en los demás. 

¿Cómo se mide la inteligencia emocional de un niño? 

La inteligencia emocional para medirla podemos tener dos grandes medidas diferentes:

- Primero esta la autoevaluación: se trata de medir cómo nos creemos de inteligentes a nivel emocional, que se evaluaría a través de un cuestionario como por ejemplo el TMMS.
- Evaluar las habilidades emocionales: que se mide con un test como es el MESQUITE.

Se trata de dos test que tienen estudios empíricos, con una validez científica y que miden nuestra inteligencia emocional. Hay veces que nos encontramos cuestionarios por Internet o en revistas que nos dicen cómo de inteligente eres emocionalmente, y ese tipo de cuestionarios no tiene realmente una validez empírica, es decir, no nos dicen que realmente vaya a ser así. 

Qué es la inteligencia emocional en los niños

¿Cómo se puede aplicar la inteligencia emocional a los niños?

En cuanto a los niños, nos preocupamos mucho de que tengan un curriculum académico muy extenso y que se apunte en un montón de asignaturas, y de idiomas, pero no nos podemos olvidar de educar las emociones que va a ser algo que va a ser fundamental en esos niños.

Educar las emociones va a ser fundamental en los niños y esto no es una cosa que se pueda hacer al azar, si no que también hay que planificarlo hay que saber que es lo que tenemos que trabajar, cómo lo queremos trabajar con los niños, en qué tenemos que focalizarnos.

La educación emocional nos va a ayudar a modificar los sentimientos. Tienen que entender qué es lo que está pasando, a reconocer esos sentimientos, que los perciban bien y que sepan cómo se sienten. Tenemos que ayudarles también a que sean capaces también de razonar esos sentimientos.

Por ejemplo es muy útil desde pequeños enseñar a los niños a no preocuparse por cosas que no sabemos si van a suceder. Muchas veces los adultos nos pasamos todo el día preocupados “¿y si ocurre esto? ¿ y si ocurre lo otro?” y estamos sufriendo inútilmente. Enseñemos desde pequeños a percibir esos sentimientos, a manejarlos, a modularlos, y a que siempre vayan a su favor y no en su contra. (guiinfantil.com)

Agresividad

El niño peleón. Qué deben hacer los padres

Cuando las peleas del niño son frecuentes qué deben hacer los padres

Conducta

Los pequeños y los niños de edad preescolar a menudo se pelean por los juguetes o por cualquier cosa. En algunos casos, los niños son premiados involuntariamente por su comportamiento agresivo. Por ejemplo, puede que un niño empuje a otro niño, tirándole al suelo o quitándole su juguete. Si el otro niño llora y se aleja, el niño agresivo se siente victorioso ya que consiguió el juguete. Es importante identificar si este patrón esta ocurriendo en los niños agresivos. Cuando las peleas son frecuentes, esto puede ser una señal de que el niño tiene otros problemas.

Las peleas entre los niños y niñas

Niños con conductas agresivas

Un niño con actitudes agresivas puede tener problemas para controlar sus emociones, haber sido testigo de violencia o haber sido la víctima de abuso en la escuela o en el hogar.

Las investigaciones han demostrado que los niños que desarrollan conductas agresivas a temprana edad tienen la tendencia a continuar dicho comportamiento cuando son mayores. Los estudios también han demostrado que los niños que son expuestos a la violencia y a la agresión repetidamente a través de la televisión, los videos y las películas, actúan de manera más agresiva.

Si un niño pequeño persisten con su acción de pelear y de morder o exhibe un comportamiento agresivo, los padres deben de buscar la ayuda profesional de un psiquiatra de niños y adolescentes o de otro profesional de la salud mental que se especialice en la evaluación y tratamiento de los problemas del comportamiento en los niños pequeños.

Qué se debe hacer con los niños peleones

Tanto los padres como los profesores tienen la tarea de controlar y mediar las peleas de los niños. Para ello, es necesario que consideren algunas reglas:

- La intervención temprana es mucho más efectivo. No esperes a que el niño empiece a mostrar un comportamiento más agresivo. Intervenga tan pronto observe que el niño se siente frustrado o que se esté alterando.

- Cuando los niños pequeños pelean a menudo, supervíselos más de cerca.

- Si el niño pega a otro niño, hay que separarlos inmediatamente. Luego trate de consolar y atender al niño que ha sido golpeado.

- Al bebé que comienza a caminar (de 1 a 2 años) dígale: "No se pega. Duele y haces daño cuando pegas".

- Al niño pequeño (de 2 a 3 anos) dígale: "Yo sé que tienes coraje, pero no pegues. Cuando pegas, duele" Esto comienza a enseñarle la empatía hacia otros niños.

- NO le dé al niño si le está dando a otros. Esto le enseña al niño a usar comportamiento agresivo.

- Los padres no deben de ignorar o menospreciar las peleas entre hermanos.

- Enséñales que la agresión no es la forma correcta para conseguir lo que uno quiere. Por ejemplo: imaginemos el caso de dos niños, uno de 6 y otro de 4 años de edad. El mayor está jugando con una pelota hasta que el más pequeño aparece para quitársela. Y ahí se forman peleas y griteríos. El pequeño grita y patalea porque quiere la pelota. Intervenimos y exigimos que el mayor conceda la pelota al más pequeño. Con eso estaremos reforzando de una manera positiva a que el pequeño siempre patalee y grite para conseguir lo que quiere.(guiainfantil.com)

Reanimacion Cardio Pulmonar: RCP

 

Un proyecto de:Aprende cómo se realiza la Reanimación Cardiopulmonar (RCP) en bebés y niños Fuente: Carlos Luaces Cubells. Jefe de sección de urgencias del Hospital Sant Joan de Déu; Jesús Lorenzo Payeras Grau. Médico de urgencias del Hospital Sant Joan de Déu
Fecha de publicación: 22/03/2013
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Lamentablemente, en algunas situaciones podemos estar ante la presencia de un bebé o un niño que tenga dificultad respiratoria y/o riesgo de parada cardiorrespiratoria debido a un accidente o alguna patología. Es por ello que creemos necesario ofrecer las guías básicas de cómo realizar la RCP. ¡Es sencilla y puede salvar muchas vidas!

¿Qué es la RCP?
La reanimación cardiopulmonar básica (RCP) es el conjunto de maniobras que permiten identificar si un niño está en situación de parada cardiorrespiratoria y realizar una sustitución de las funciones respiratoria y circulatoria, sin ningún equipamiento específico, hasta que la víctima pueda recibir un tratamiento más cualificado.

¿Por qué es necesario utilizar la RCP?
Por suerte, la parada cardiorrespiratoria es poco frecuente en niños, pero es importante conocer en qué consiste la RCP por si nos encontramos en una situación en que la respiración o los latidos cardíacos de un niño han parado por varias causas:

  • Accidentes: de tráfico, por ahogamiento, sensación de ahogo, atragantamiento con objetos, electrocución, intoxicaciones, asfixia u otras lesiones.
  • Patologías: congénitas graves u otras patologías como la bronquiolitis, asma, tos ferina, etc.
  • Infecciones graves: como la meningitis.
Si en poco tiempo no se restablecen las funciones vitales dentro de la normalidad y el flujo de sangre del niño se detiene, esto puede causar daño cerebral o incluso la muerte. Por eso es importante continuar con la RCP hasta que vuelva el latido del corazón y la respiración del niño o hasta que llegue ayuda médica.

¿Quién debe hacerla?
La importancia de la RCP radica en que cualquier persona que conozca la técnica (padres, familiares, maestros, profesionales de la salud, etc.) puede realizarla en cualquier sitio y sin tener que esperar. De hecho es vital iniciar la RCP en los tres primeros minutos después de la parada cardiorespirratoria ya que sino, la probabilidad de que el niño sufra secuelas es muy alto. La muerte puede ocurrir en tan solo 4 o 6 minutos.

¿Ante qué síntomas hay que actuar?
Los síntomas a los que tenemos que estar alerta ante un niño son:
  • Pérdida de conocimiento.
  • Paro respiratorio.
  • Ausencia de signos de vida.

¿Qué pasos debemos seguir?
Los pasos de la RCP siguen una secuencia lógica para garantizar la efectividad y éxito de la técnica. Por ello no debemos saltarnos ningún paso:

1)    Verificar el nivel de consciencia del niño. Podemos preguntar cómo se encuentra o practicarle leves sacudidas o palmadas, siempre y cuando tengamos la certeza de que no padece ninguna posible lesión en el cuello o en la cabeza debido a un accidente. Se debe observar si se mueve o emite algún ruido.

2)    Si obtenemos respuesta. Si el niño responde moviéndose o verbalmente, deberemos dejar al niño en la posición en la que lo hemos encontrado (a menos que esté expuesto a algún peligro adicional), comprobar su estado y pedir ayuda si fuera necesario.

3)    Si no obtenemos respuesta, pedir ayuda. Si el niño está inconsciente debemos pedir ayuda a alguna persona cercana. Si no hay nadie cerca no debemos dejar solo al niño.

4)    Colocar al niño boca arriba. Debemos tumbar al niño sobre una superficie dura y plana, con la cabeza boca arriba y las extremidades alineadas. Es importante evitar torcerle la cabeza y el cuello, ya que si el niño ha sufrido un accidente podría tener lesiones cervicales.

5)    Abrir las vías respiratorias. Para la abertura de las vías respiratorias se realizará la maniobra frente-mentón destinada a facilitar la entrada de aire por la boca. Para evitar que la lengua caiga hacia atrás, debemos levantar la barbilla con la cabeza fija y con una mano. A la vez, con la otra mano inclinaremos la cabeza del niño hacia atrás empujando la frente hacia abajo con la otra mano. En caso de presencia de un cuerpo extraño visiblemente y fácilmente extraíble en la boca, se intentará retirarlo con la punta de los dedos, pero nunca deberemos realizar un barrido a ciegas de la cavidad bucal.

6)    Valorar y comprobar la respiración del niño. Debemos poner el oído cerca de la nariz y boca del niño y observar el tórax para comprobar si respira. Observaremos, escucharemos y sentiremos durante no más de 10 segundos antes de decidir si la víctima respira con normalidad. Si hay alguna duda actuaremos como si NO fuera normal.  

       

7)    Si respira, le colocaremos en posición lateral de seguridad (PLS) siempre que sea posible y llamaremos a urgencias hasta la llegada de los equipos asistenciales comprobando en todo momento su respiración.

En lactantes, la PLS resulta complicada. Debemos procurar poner al lactante en una superficie dura aunque sea con un soporte, ya que así mejorará la permeabilidad de la vía respiratoria y disminuirá el riesgo de atragantamiento con vómitos o secreciones.

8)    Si el niño no respira y estamos acompañados de otra persona, debemos indicarle que avise a emergencias (112). Mientras, nosotros no nos separaremos del niño e iniciaremos la respiración artificial (boca-boca). Para ello, nos colocaremos de rodillas junto a la cabeza del niño y seguiremos los siguientes pasos:

  • Abrir las vías aéreas. 
  • Tapar la nariz del niño.
  • Inspirar profundamente. 
  • Colocar nuestros labios alrededor de la boca del niño (si es menor de un año podemos cubrir boca y nariz a la vez de manera que quede completamente sellada). 
  • Hacer 5 insuflaciones de rescate (soplos) uniformes hasta comprobar que el tórax del niño se eleva. Retirar la boca para tomar aire y observar que el tórax vuelve a bajar. Entre cada insuflación debemos mantener la posición de la cabeza y las manos, pero debemos retirar la boca para facilitar la respiración.
    Mientras se realizan las insuflaciones de rescate, deberemos comprobar si provocan alguna respuesta en forma de movimientos, respiraciones o tos.  

         

Si no conseguimos que entre aire, deberemos sospechar que algún objeto está obstruyendo las vías respiratorias. Consulta cómo funciona el manejo de la Obstrucción de la Vía Aérea por Cuerpo Extraño (OVACE) o atragantamiento.

9)    Comprobar signos de vida. Para comprobar los signos de vida deberemos observar signos de tos, movimientos y/o respiración.
  • Si presenciamos signos de vida: seguir con la ventilación boca a boca a un ritmo de 20 por minuto hasta la llegada de los servicios de asistencia comprobando en cada momento su estado de respiración y los latidos de su corazón.
  • Si NO presenciamos signos de vida: si el niño sigue inconsciente, no respira, no se mueve o tiene mal color, son otros signos de que su corazón no late. Iniciaremos las compresiones torácicas.

10)    Realizar las compresiones torácicas. El objetivo es comprimir el tórax contra la espalda de forma rítmica para conseguir que la sangre salga del corazón y circule por el cuerpo. Colocaremos al niño boca arriba en un plano duro y con las extremidades alineadas y seguiremos estos pasos:

  • Colocar el talón de la mano en el esternón, justo por debajo de los pezones, nunca en el extremo del esternón. En los niños menores de 1 año colocaremos 2 dedos, y en niños mayores de 8 años podemos utilizar las 2 manos.
  • Colocar la otra mano de manera que aguante la frente un poco inclinada hacia atrás.
  • Aplicar presión hacia abajo en el pecho del niño comprimiéndolo entre 1/3 y 1/2 de su profundidad.
  • Hacer 30 compresiones dejando que el pecho se eleve completamente. Deberemos hacer estas compresiones de forma rápida, fuerte y sin pausa.
  • A continuación hacer 2 insuflaciones más.
  • Continuar la RCP (30 compresiones cardíacas, seguidas de 2 insuflaciones y repetir).

         

11)    Llamar a urgencias y comprobar signos de vida. Si al cabo de un minuto de empezar la RCP, seguimos solos y no hemos podido llamar a urgencias (112), deberemos hacerlo ahora aunque para ello tengamos que abandonar momentáneamente al niño.

A los 2 minutos deberemos comprobar la eficacia de nuestras maniobras: aparición de signos de vida y/o respiración espontánea.

12)    Finalizar la RCP. Deberemos continuar combinando 30 compresiones torácicas con 2 ventilaciones hasta que:

  • llegue la ayuda del profesional
  • la víctima recupere la respiración efectiva
  • estemos exhaustos

Es importante recordar que no es recomendable realizar maniobras de reanimación con el lactante en brazos y en movimiento. Solo de forma excepcional, podemos movilizar al niño en caso de que nos desplacemos para solicitar ayuda y continuar las maniobras en el otro lugar.

¿Cómo podemos prevenir el tener que hacer la RCP?
A diferencia de los adultos, son causas previsibles las que llevan a practicar la RCP en la gran mayoría de niños. Teniendo en cuenta esta premisa, es mejor prevenir que curar siguiendo estos prácticos consejos:

  • Prevenir lesiones por accidentes de tráfico. Utilizar sillas homologadas según la edad del niño y conducir con precaución y sentido común.
  • Prevenir atragantamientos con alimentos o cuerpos extraños. Enseñar al niño lo que debe comer y lo que no, y hacerlo de forma pausada. En niños más pequeños hay que estar atentos a que el niño no consuma objetos pequeños.
  • Dar al niño juguetes aptos para su edad, que hayan pasado todos los controles de seguridad y calidad.
  • Prevenir la ingesta de productos tóxicos. Mantener productos tóxicos, medicamentos, productos de limpieza, etc. fuera del alcance de los niños.
  • Enseñar al niño a nadar desde pequeño.
  • Enseñar al niño educación vial y a montar en bicicleta, triciclos, etc.  de forma segura.

Nunca debemos subestimar lo que puede hacer un niño. Seguramente es capaz de hacer muchas más cosas de las que creemos que puede hacer. Por ello es recomendable estar siempre muy atentos a lo que está haciendo el niño y estar preparados ante una emergencia. 

Por último, creemos que, aunque todos los padres, otros familiares e incluso maestros deben conocer la técnica del RCP, son los padres de niños con problemas de salud causados por patologías crónicas, especialmente del corazón o de respiración, los que deben preocuparse por conocer cuándo se puede producir una parada cardiorrespiratoria y utilizar la RCP cuanto antes.

Aconsejamos visualizar estos vídeos sobre RCP:

Hiperactivos

Ejercicios y juegos caseros para niños hiperactivos

Hiperactividad

Los profesores nos comentan que siempre se encuentran con conductas que rompen la rutina de la clase en determinados niños:  hacen ruidos constantemente, permanecen sentados con mucha dificultad y no se concentran en las tareas. Muchos han sido categorizados como alumnos “traviesos e inquietos”.

Hoy podemos afirmar que algunos de ellos han sido diagnosticados de TDAH o hiperactividad. Estos chicos son impulsivos, les cuesta focalizar lo esencial de cada situación, se despistan con estímulos irrelevantes o secundarios, son inquietos, cambian de una tarea a otra en pocos minutos sin finalizarla, les cuesta guardar el turno, hablan demasiado, se distraen y pierden el material de trabajo.

Los padres muchas veces nos preguntamos cómo podemos contribuir en casa a entrenar y potenciar la atención de nuestros hijos intentando que disminuyan su impulsividad al tiempo que jugamos con ellos. Este es el objetivo del artículo que quiero compartir con vosotros; describir juegos y ejercicios útiles para los profesores y para los progenitores, de tal manera que todos podamos disfrutar de una forma lúdica y divertida.

Juegos para niños hiperactivos

Ejercicios para trabajar la atención de los niños 

- Completar rompecabezas de letras y de figuras geométricas de dificultad creciente
- Completar secuencias de trazados
- Realizar ejercicios de punteado (relleno, perfilado, calcado, dibujo...). Los niños podrán mejorar la atención asimismo, con los clásicos dibujos de "une los puntos".
- Localizar e identificar errores en dibujos sencillos. Incluso, identificar errores (analogías y diferencias) entre diferentes figuras.
- Localizar dibujos repetidos entre una serie o conjunto dado. También les ayuda realizar series secuenciales de símbolos geométricos o de dibujos.
- Un buen juego para potenciar la atención en niños hiperactios es resolver laberintos, sopas de letras y cricigramas e ir añadiéndoles dificultad
- Identificar por reconocimiento visual palabras enmascaradas.
- Seleccionar los sinónimos y antónimos relacionados con una palabra entre una lista dada.
- Seleccionar las palabras adecuadas para completar una frase entre una lista dada.
- Realizar juegos de barquitos de coloreado: este juego consiste en partir el dibujo en zonas de coloreado. A cada zona se le asigna un color. Después al niño se le dan las referencias: colorea de rojo b-c-d y colorea de verde: a-e-i
- Los niños han de construir palabras lógicas eligiendo letras entre un conjunto dado. Por ejemplo: (a, o, p, m, s, c, a, t). Pueden hacerlo eligiendo las letras libremente, dándoles un número concreto de letras o que empiecen o terminen por una letra o sílaba.
- Dado un conjunto de letras o conjunto de palabras tachar o rodear las que sean iguales a un modelo dado. También puede realizarse tachando las palabras o letras diferentes. 

Juegos para practicar la memoria auditiva y visual

  • Juego del eco: el guía dice una palabra y los demás deben hacer el eco de la misma las veces que se acuerde previamente.
  • Juego del mensajero: el guía dice a otro jugador una frase relacionada con alguna actividad a realizar y éste debe repetirla posteriormente a todo el grupo para que la lleven a cabo 
  • Juego de las cadenas de palabras: el guía inicia la cadena diciendo una palabra (p. ej. “Juanito”), el siguiente jugador debe decir la misma palabra más otra que añada significado a la primera (p. ej. “está”)... pierde el jugador que no es capaz de añadir otra palabra más.
  • Juego del “veo-veo”.
  • Juego del cazador de palabras. Cada jugador tiene una serie de palabras en una cartulina que pertenece a una categoría (plantas, flores, animales, nombres propios, nombres comunes...); el guía dice una palabra y dos jugadores al mismo tiempo tienen que buscar quién posee la palabra mencionada, gana el que primero la encuentre.

Ejercicios para practicar la coordinación visomotriz

  • Buscar el detalle: En este ejercicio mostraremos al niño diferentes dibujos de objetos, fotografías e imágenes en un periodo breve de tiempo. Después le preguntaremos qué detalles recuerda y le pediremos que nos dibuje la imagen cuidando la disposición, el color y el tamaño, cuantos más detalles recuerde más elogios nuestros recibirá. Puede realizarse también con personajes.
  • A clasificar:  Consiste en clasificar objetos distintos según un criterio dado o una característica común. Podremos ampliarlo aumentando el número de características comunes y utilizando materiales cotidianos. 
  • El laberinto: Este juego planteado para los más pequeños puede ser muy divertido. Podemos realizarlo con lana o cuerdas que vayan enredándose por las diferentes habitaciones de la casa hasta llegar a la meta: “Una bolsita de chuches”, p. ej. una bolsa de dulces. Cuidado con los despistes porque cada uno restará una chuche de la bolsita. 

Ejercicios para practicar la relajación y el control de la impulsividad

  • El globo. Nos servirá para practicar la respiración diafragmática. Inspiramos muy despacio permitiendo que el aire entre por nuestros pulmones y llegue al abdomen. Este último se va hinchando como si fuera un globo y después permitiendo que se escape el aire y desinflándose poquito a poco hasta quedar vacío.
  • La tortuga en su caparazón. Este ejercicio nos permitirá practicar la relajación muscular progresiva. Nos tumbamos boca abajo y nos convertimos en una tortuga que decide replegarse en su caparazón escondiendo su cabeza y sus patas. Ahora los músculos del cuello, brazos y piernas están en tensión. Pronto vienen los rayos del sol a despertarnos, ahora vamos asomando muy despacito la cabeza y estirando las extremidades hasta que queden relajadas. Podemos completarlo con “la historia de la Gran Tortuga Sabia” (basada en “la tortuga de M.R. Schneider y A. Robin”).
  • Una carrera muy lenta. El ganador será el último que llegue a la meta realizando movimientos muy lentos y controlando la impulsividad.
  • Mi propio animador. Basado en la técnica de las autoinstrucciones, se trata de ir comentando en voz alta lo que se está haciendo, lanzando mensajes positivos tanto si va saliendo todo bien como si se producen dificultades.(guiainfantil.com)

Ana Roa. Pedagoga y educadora infantil

Ana Roa
Pedagoga y profesora de Educación Infantil

"Negatividad"

Qué hacer para cambiar la conducta negativa de un niño

Conducta

Cuando un grupo de madres se reúne para charlar, uno puede escuchar de todo. Que el hijo de una no duerme, otro que no come, otro que sigue haciendo pis en la cama,... Parece ser que todo son problemas... Lo ultimo que escuché y que me llamó la atención fue la preocupación de una madre por la actitud negativa que tiene su hijo. Por lo que ella nos contó, su hijo tiene una postura negativa sobre si mismo y sobre todo y todos a su alrededor, desde que se levanta hasta que se acuesta. 

Postura negativa de niños

Postura negativa de los niños

Cuando uno educa a un niño le estará dotando de responsabilidades y de compromisos: Hacer los deberes, recoger los juguetes, ser bueno, comer bien, hacer la cama,... Son tareas que exigen un esfuerzo por parte del niño. Hemos de vigilarnos para no exigir en demasía de nuestros hijos. Cuando nos pasamos, los niños lo sienten. Si el niño no consigue llevar a cabo todas las tareas, puede sentirse frustrado e incapaz, sentimientos que pueden llevarle a la negatividad. El niño pensará que haga lo que haga no conseguirá sus objetivos, y empezará a decir NO a todo y a todos. Rechazará sugerencias, ideas, e incluso paseos, y a participar o a cooperar en algunas actividades. Y con el tiempo, eso puede convertirse en un hábito malo para él y para los suyos.

Convivir con un niño negativo requiere mucha paciencia, comprensión y tolerancia. Y sobre todo un manejo positivo de la situación. Si tienes un hijo con actitudes negativas, sería bueno que siguieras algunos consejos:

1- No te dejes ofender por el NO de tu hijo. No confundas el NO con la falta de respeto. Tu hijo solo te estás "preguntando" si realmente tendrá que hacerlo. Use tu sentido de humor para voltear el tema.

2- No castigues a tu hijo por decir NO. No le castigue por lo que dice y sí por lo que haga. Pásatelo por alto del tema para no prolongarlo.

3- Ofrezcas otras opciones a tu hijo. Que él elija entre ir al cine o al circo, qué jugar, qué fruta comer, o qué ropa poner... Eso le dará más libertad y control de decisión.

4- Demuestra a tu hijo que hay cosas que él puede protestar y cosas que no. No le permita hacer preguntas cuando sólo hay una sola respuesta aceptable. Es mejor decirle "lo siento, pero tienes que hacer los deberes", que "Cómo no hagas los deberes, ya verás".

5- No exijas cambios drásticos de actividad. Antes de pedir a tu hijo que está jugando en el patio con sus amigos, a que suba a casa, dile que todavía le queda cinco minutos para jugar.

6- No seas muy exigente con tu hijo. No le cargue de demasiadas exigencias. Evite la discusión excesiva. Motívale positivamente.

7- No tengas una postura negativa con tu hijo. Recuerda que muchas de las actitudes o posturas que tienen los hijos, buenas o malas, provienen de sus padres, de cómo se portan delante de las tareas que afrontan en su día a día. Los niños ven, imitan, y muchas veces de una forma involuntaria. Antes de etiquetarnos a nuestros hijos de mal educados, perezosos, indecisos, negativos, impulsivos o rebeldes, sería conveniente que mirásemos antes a nosotros mismos y reflexionáramos sobre nuestras actitudes.

Vilma Medina. Directora de GuiaInfantil.com

Piojos

Existen productos para piojos más eficaces que el vinagre, pero no todos están indicados para niños pequeños, por eso conviene que consultes con el pediatra. Lo más probable es que te recomiende una loción de permentina al 1%. Debes aplicarla sobre el cabello seco, poniendo especial atención en la nuca y detrás de las orejas.

Hay que cubrir la cabeza con un gorrito y dejar actuar el producto el tiempo que te diga el doctor. Después de aclarar el pelo, se quita la humedad con la toalla y se pasa un peine especial de púas finas y muy juntas (lendrera) para eliminar las liendres, que son los huevos de los que nacen los piojos.(Dr. F. Santiago)

Dolor de cabeza

No es peligroso

Dolor de cabeza: ¿debemos preocuparnos?

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No es peligroso: Dolor de cabeza: ¿debemos preocuparnos?

Lo que antes se pasaba descansando ahora es motivo de consulta. ¿Consultamos solo porque nos preocupamos más, o es que ahora a los niños les duele más la cabeza?

Nos preocupamos más, pero también les duele más a menudo y por nuevas razones relacionadas con nuestro estilo de vida.

¿Por qué nos agobia?

Ahora pensamos en la posibilidad de que haya "algo malo" mucho más de lo que se hacía antes. Además, han aumentado los dolores de cabeza debido sobre todo al incremento del estrés en las familias y en el entorno del niño.

Finalmente, por la falta de tiempo no siempre tenemos una relación de confianza con el pediatra de nuestro hijo. Ante un dolor de cabeza crónico esta relación puede ser la diferencia entre sentirnos tranquilos y confiados con su diagnóstico o vivir cada episodio con ansiedad. A veces unas palabras pueden calmar más que cualquier medicina.

Existen básicamente dos tipos de dolor de cabeza: el dolor agudo, que es breve, y el dolor subagudo o crónico, que se repite. ¿Por qué se producen?

Dolor agudo

Es el clásico dolor de cabeza que acompaña a un resfriado, a una gripe o a cualquier otra enfermedad viral. La gran mayoría de las cefaleas agudas son benignas.

  • Causas: suele estar causado por una infección o un trastorno digestivo.
  • Cómo tratarlo: al ser uno más de los síntomas de una infección viral, desaparece tratando la enfermedad. Si el dolor de cabeza es muy fuerte, se le puede dar al niño el analgésico que toma normalmente.
  • Signos de alerta: en muy raras ocasiones esta cefalea esconde algo más grave. No obstante, nos mantendremos alerta cuando el dolor vaya acompañado de un gran decaimiento del niño, una fiebre que no baja con el antitérmico habitual y de síntomas alarmantes, como alteraciones motoras o de la conciencia.

Dolor crónico

Es un dolor de cabeza que aparece regularmente en la vida del niño, desencadenado por determinados factores. En general no acompaña a ninguna otra enfermedad, y es el que más nos suele preocupar. Hay dos tipos de dolores crónicos: la migraña y la cefalea tensional.

1. La migraña

  • Síntomas: es un dolor de cabeza generalmente pulsátil que suele ir acompañado de vómitos, mareo y dolor abdominal.
  • Causas: las migrañas tienen un componente genético muy importante, y no siempre podemos saber qué las desencadena. A los niños con migrañas les afecta el estrés, la falta de sueño, el consumo de ciertos alimentos, y en algunas niñas los cambios hormonales al llegar a la pubertad.
  • Cómo tratarla: hay acciones que aliviarán mucho a nuestro hijo durante la migraña.
    1. Descansar en una habitación limpia, fresca y semioscura. Posiblemente le molestarán la luz y los sonidos.
    2. Respirar despacio y relajarse.
    3. Un paño húmedo sobre la frente también puede aliviarle en ciertos casos.
    4. Permitirle descansar o dormir el tiempo que necesite, sin mostrar ansiedad.
  • Cuando el niño note los primeros síntomas hay que darle la medicina prescrita por el médico sin esperar a que vaya a más. Muchos niños pueden prever que van a tener migraña porque un rato antes empiezan a sentir ciertos síntomas. Es lo que llamamos auras: ven las cosas borrosas, destellos o puntos negros. También se perciben más intensamente ciertos colores.
  • Signos de alerta: Estaremos alerta si el dolor:
    1. Se mantiene en el tiempo, por ejemplo, suele durar siete horas, pero lleva ya dos días.
    2. Es creciente, en lugar de disminuir.
    3. Se acompaña de otros síntomas.

2. La cefalea tensional

La cefalea tensional afecta ahora a más niños por un exceso de estrés, que provoca tensión y dolor en los músculos del cuello. Es más habitual en épocas de exámenes y cuando hay nerviosismo en casa.

  • Síntomas: el dolor es fijo, opresivo y molesto, aunque también puede presentarse como pulsátil. No suele acompañarse de vómitos, como la migraña.
  • Causas: la causa más habitual es un exceso de tensión, física o emocional, que afecta a los músculos del cuello y generan dolor de cabeza. Suele aparecer en periodos fijos del año que suponen un estrés para el niño.
  • Cómo tratarla: el descanso y la relajación son las pautas indispensables cuando el dolor de cabeza se debe a la tensión nerviosa.
    1. Cuando aparece seguiremos las mismas pautas que con la migraña.
    2. Puesto que puede tratarse de la manifestación de una tensión de fondo, revisaremos nuestro estilo de vida y las posibles dificultades por las que puede estar pasando nuestro hijo.
    3. Debemos evitar los excitantes (bebidas de cola, etc.) y repasar el día a día del niño: ¿demasiadas actividades extraescolares, horarios muy ajustados, ansiedad en casa?
    4. Revisar nuestra forma de vida, muchas de las tensiones de los niños son las nuestras, y aprender a tomarnos la vida con más calma.

¿Y si se debe a un problema de la vista?

Los problemas de visión pueden causar dolor de cabeza debido al sobreesfuerzo que implican para los músculos de los ojos.

  • El astigmatismo requiere un mayor esfuerzo de acomodación y el que genera dolores de cabeza más persistentes.
  • La miopía, sin embargo, puede presentarse con cefalea, pero ésta desaparece fácilmente con el descanso.

¿Se puede prevenir?

  • La mejor prevención es dormir lo suficiente. Si el niño tiene tendencia al dolor de cabeza, es importante que sea regular en sus horas de sueño y comidas.
  • Hay factores que favorecen la precipitación de la crisis. Si descubrimos relación entre la migraña y la ingesta de un alimento determinado, debemos retirarlo.
  • Si no existe una relación directa, no le quitaremos ningún alimento, aunque cuando se presenten periodos especialmente migrañosos (exámenes, por ejemplo), podemos restringir determinados alimentos que en algunas personas pueden desencadenar o aumentar el dolor. El chocolate, los frutos secos o el queso curado, son algunos ejemplos.
  • Si el dolor de cabeza crónico altera la vida del niño, se puede establecer un tratamiento preventivo. Esta decisión será evaluada por el médico y los padres, teniendo en cuenta que no lo elimina y que el tratamiento puede presentar efectos secundarios.

Autora: Verónica Martínez.
Asesor: Dr. Jacinto Martínez Antón, jefe de sección de Neurología Pediátrica del Hospital Materno Infantil de Málaga.

Desmayos

Tomamos una serie de episodios de salud infantil de una interesante página: (serpadres.es) en afan de mostrar los criterios que apoyamos desde aquí para la comunidad bandeña y alrededores.

El desmayo se produce cuando de repente al cerebro le llega menos cantidad de sangre y oxígeno, debido, por lo general, a una bajada súbita de presión arterial.

La tensión puede descender de manera brusca por una sensación dolorosa, un estado de ansiedad, estar en medio de una aglomeración de gente o por un calor agobiante, quizá es esto último lo que le pasó a tu hija.

El síncope sule durar muy poco, aunque a los padres ese rato se nos hace eterno. El pequeño recobra la conciencia en unos segundo, fija la mirada, no sabe qué le ha pasado  y solo recuerda las sensaciones previas: que tenía visión borrosa, debilidad y sudoración.

Has hecho muy bien en llevar a tu hija al médico tras el desmayo. A veces el doctor pide un análisis para ver si sufrió una hipoglucemia (bajada de azúcar) que lo justifique. Por lo general, el pequeño está bien, y todo se queda en un susto que pronto se olvida. Pero, en caso de duda, o si el desmayo se repite, el médico envía al pequeño al neurólogo o al cardiólogo, para descartar otros problemas.(Dr. F. Santiago)

Sangrado por la nariz

Un problema de salud frecuente en niños

Hemorragias nasales, ¿qué hacer si el niño sangra por la nariz?

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Un problema de salud frecuente en niños: Hemorragias nasales, ¿qué hacer si el niño sangra por la nariz?

¿Por qué se producen?

Si mi hijo tiene hemorragias frecuentes debo…

  • Es conveniente que consultes el problema de tu hijo con su pediatra antes de que llegue a tener anemia y que también le vea un otorrinolaringólogo infantil.
  • Si este especialista no encuentra nada anómalo y el niño sigue teniendo hemorragias frecuentes, habría que hacerle unos análisis de sangre para ver si su coagulación es normal.

Autor: Florencio de Santiago, pediatra.

Adenoides

A menudo, se habla de las adenoides y las amígdalas al mismo tiempo. Puedes verte las amígdalas en la parte posterior de la garganta, pero ¿dónde tienes las adenoides? En realidad, ¿qué son las adenoides? Averigüémoslo.

¿Qué son las adenoides?
Las adenoides (o vegetaciones) son masas grumosas de tejido esponjoso que ayudan a proteger a los niños contra las enfermedades. Se encuentran en la parte posterior de la cavidad nasal y por encima del paladar.
Aunque puedes verte las amígdalas fácilmente si te paras frente a un espejo y abres bien la boca, no puedes verte las adenoides de este modo. El médico debe usar un visor especial para dar una mirada a las adenoides. Además, puede tener una idea de su tamaño con una radiografía de tu cabeza.
Al igual que las amígdalas, las adenoides ayudan a que tu cuerpo se mantenga sano al atrapar las bacterias y los virus dañinos que inhalas o tragas. Las adenoides también contienen células que fabrican anticuerpos para ayudar a tu cuerpo a combatir las infecciones.
Las adenoides realizan un trabajo importante para los bebés y los niños pequeños como las encargadas de luchar contra las infecciones. Sin embargo, se vuelven cada vez menos importantes cuando un niño crece y el cuerpo desarrolla otras formas de combatir los gérmenes.
Habitualmente, las adenoides se encogen después de los 5 años y, en la adolescencia, suelen desaparecer
Los niños operados de las amígdalas y los adenoides no sufren ninguna disminución de la inmunidad.

Los problemas más comunes que afectan las amígdalas y las adenoides son las infecciones repetidas de la garganta o del oído y la hipertrofia u obstrucción significativa que causa problemas de la respiración o la deglución.

Asimismo, los abscesos alrededor de las amígdalas, la amigdalitis crónica y las infecciones de las cavidades dentro de las amígdalas que producen materia cremosa y maloliente pueden afectar las amígdalas y los adenoides, dejándolos adoloridos e hinchados. Aunque poco frecuentes, puede haber tumores en las amígdalas.

Fuente: American Academy of Otolaryngology-Head and Neck Surgery 2012
www.orlpediatra.net
Foto: A menudo, se habla de las adenoides y las amígdalas al mismo tiempo. Puedes verte las amígdalas en la parte posterior de la garganta, pero ¿dónde tienes las adenoides? En realidad, ¿qué son las adenoides? Averigüémoslo.  ¿Qué son las adenoides? Las adenoides (o vegetaciones) son masas grumosas de tejido esponjoso que ayudan a proteger a los niños contra las enfermedades. Se encuentran en la parte posterior de la cavidad nasal y por encima del paladar. Aunque puedes verte las amígdalas fácilmente si te paras frente a un espejo y abres bien la boca, no puedes verte las adenoides de este modo. El médico debe usar un visor especial para dar una mirada a las adenoides. Además, puede tener una idea de su tamaño con una radiografía de tu cabeza. Al igual que las amígdalas, las adenoides ayudan a que tu cuerpo se mantenga sano al atrapar las bacterias y los virus dañinos que inhalas o tragas. Las adenoides también contienen células que fabrican anticuerpos para ayudar a tu cuerpo a combatir las infecciones. Las adenoides realizan un trabajo importante para los bebés y los niños pequeños como las encargadas de luchar contra las infecciones. Sin embargo, se vuelven cada vez menos importantes cuando un niño crece y el cuerpo desarrolla otras formas de combatir los gérmenes. Habitualmente, las adenoides se encogen después de los 5 años y, en la adolescencia, suelen desaparecer  Los niños operados de las amígdalas y los adenoides no sufren ninguna disminución de la inmunidad.  Los problemas más comunes que afectan las amígdalas y las adenoides son las infecciones repetidas de la garganta o del oído y la hipertrofia u obstrucción significativa que causa problemas de la respiración o la deglución.  Asimismo, los abscesos alrededor de las amígdalas, la amigdalitis crónica y las infecciones de las cavidades dentro de las amígdalas que producen materia cremosa y maloliente pueden afectar las amígdalas y los adenoides, dejándolos adoloridos e hinchados. Aunque poco frecuentes, puede haber tumores en las amígdalas.  Fuente: American Academy of Otolaryngology-Head and Neck Surgery 2012 www.orlpediatra.net

Estress

El estrés tóxico afecta el desarrollo de los niños imprimir
13/02/2013 Redacción / Diariosalud.net

Un reciente estudio publicado por la Academia Americana de Pediatría define la existencia de tres tipos de respuestas al estrés (positiva, tolerable y tóxica) como efectos de los sistemas del cuerpo a la reacción a un evento estresante o la experiencia misma. La investigación se refiere específicamente a la respuesta tóxica que afecta a los niños y que tiene efectos negativos sobre el aprendizaje, la conducta y la salud.

El informe destaca que aprender a lidiar con la adversidad es parte importante del desarrollo de los niños sanos, pero cuando su organismo se ve amenazado, se prepara para una respuesta aumentando las hormonas de frecuencia cardíaca, presión arterial y estrés, como el cortisol.

El estrés tóxico ocurre cuando un niño afronta, sin apoyo adecuado de un adulto, una frecuente, fuerte y prolongada adversidad, como el abuso físico o emocional, exposición a la violencia, cargas acumuladas de problemas económicos familiares, etc. Este tipo de activación prolongada de los sistemas de respuesta al estrés puede perturbar el desarrollo del cerebro, debilitar otros sistemas de órganos y aumentar el riesgo de enfermedades y deterioro cognitivo en la edad adulta, como trastornos cardíacos, diabetes, abuso de sustancias y depresión.

[Pediatrics 2013]
Johnson SB, Riley AW, Granger DA, Riis J